que se alarga dibujando un horizonte,
que busca proyectarse en un remonte,
en un marco, que lejano se divisa.
Tus cejas, tienen esa curvatura,
que origina la atención de una promesa,
tu mirada, dulcemente me embelesa
y construye mi pasión, su arquitectura.
Es entonces, cuando todo se desploma
y me rindo lentamente a tus encantos,
nunca he sido virtuoso entre los santos,
ni he seguido nunca el vuelo a una paloma.
He creído firmemente en el amor,
a pesar de tus injurias y traiciones
y sin duda con desprecio, me propones,
que perdone, sin venganza y sin rencor.
Esa imagen que guardé sobre mi alma,
sólo fue una proyección ilusionada,
de ese grito, en mi canción desesperada,
y he sentido, que al final perdí la calma.
He dejado de creer en el amor
y la causa es tu obsesión y tus temores,
en mi vida surgirán nuevos amores,
que prodiguen sus virtudes sin temor.
Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario