entre dos puntas de acero,
una aguja va primero
y despues un imperdible.
Aunque pueda parecer
que comparten un destino,
cada cual, lleva un camino
que deberá recorrer.
Nada es igual, y el motivo
es esa distancia, en ciernes
entre el síndrome del viernes
y un lunes terco y lesivo,
pues despues de descansar
durante el fin de semana,
no queda ninguna gana
de volver a trabajar.
La labor en la semana
es fatigoso trabajo
y hay que quítale el badajo
¡Qué no suene la campana!
El mundo es muy grande y ancho,
para perderse en labores,
la vida es amplia en amores
y a ese anzuelo, si me engancho.
Más vale poco, que nada
y si quieres disfrutar
debes de saber pescar
poniendo buena carnada.
Nada es igual, se decide
apostar la propia vida,
para encontrar la medida,
porque tu ansiedad, lo pide.
No hay semejanza, en alguna
imagen de la apariencia,
permitidme la licencia
de obviar, que no hay ninguna.
Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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