este cuerpo, en donde habito
y por ello, necesito
recorrer, en ni proceso,
un camino silencioso,
que encuentre otra realidad
y que la espiritualidad,
no tenga un momento ocioso.
Cuando el alma se serena,
su propósito y motivo
es sentirsme aún más vivo,
porque merece la pena.
Lo físico es pasajero,
con el tiempo se envejece
y sobre mi vida, teje
un destino, donde espero
que desarrolle y trascienda
una nueva realidad,
en pos de la eternidad,
en pacífica contienda.
Cárcel de huesos y piel,
es mi cuerpo, en un encierro,
a la espera del destierro
y una explicación más fiel,
que me conduzca a la calma,
para descubrir mi alma,
que sobre el tiempo perdura,
en la mágica aventura,
que consiste en existir,
porque el hecho de morir,
es sólo una transición,
que buscará la ocasión
de hallar una nueva vida,
sin dolores, sin la herida,
que en el paso de los años,
al ir subiendo peldaños,
queda en el cuerpo su acción,
fruto de la evolución.
Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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