miércoles, 10 de junio de 2026

Quise pisar mi propia sombra.

Persigo una sombra incierta,
unido a la claridad,
mas, he de decir, que en verdad,
mi ilusión queda desierta.


Porque, en un empeño vano,
se sabrá que es complicado,
por mucho lo he intentado,
a correr nunca la gano.


Mi sombra corre deprisa
y todo el mundo la alcanza,
mas, no encuentro semejanza,
cuando mi pie, no la pisa.


Parece que, su aversión,
es algo que siempre crece,
mi voluntad no merece,
ni un poco de diversión.


No consigo completar 
la huella de mi pisada,
que dé a mi sombra añorada,
muchas ganas de llorar.


Se escapa, como un fantasma,
que entre la luz se descubre 
y en la oscuridad, se cubre 
de una incógnita, que plasma 
en esa duda aparente,
que trata de demostrar,
que es imposible pisar 
su belleza transparente.

Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

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