martes, 9 de junio de 2026

Eres el producto de un anhelo.

¡Siéntate y respira!
Cambia tu visión, con la perspectiva,
de quien te dedica una nueva misiva,
mientras se le escapa el aire y suspira.


Permanece atento, deteniendo el paso
y ve contemplando, que en tu propia vida,
se cierra y se abre una nueva herida,
y se apura el tiempo en el fondo de un vaso.


Eres el producto de un único anhelo,
sólo el resultado, que en una ilusión,
fue brotando un día, sobre un corazón,
como nube blanca, que se alza hacia cielo.


¡Siéntate y observa!
La vida te pide, que lo que se siente,
lo vivas ahora, en tiempo presente,
sólo en tu memoria deja una reserva.


Pues esa es la vida que te pertenece
y sigue rodando dejando un vacío,
trayendo un otoño, detrás del estío 
y al fin, con el tiempo, cae ¡Desaparece!


La historia es la misma, siempre se repite,
vive en el instante, siente la emoción,
aún queda un latido en tu corazón 
y un pulso sincero, es lo que transmite.


Tu vida se engendra, desde ese suspiro,
que en tu nacimiento se sigue integrando,
un rastro de luz se va originando,
sobre un hueco inerte, que al fin dió su giro.

Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









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