es el suceso en el día,
cuando sientes tu alegría,
entre peldaño y peldaño.
Acaso, por la cabeza,
se produce una tensión,
al sentir, que al corazón
le invade una gran tristeza.
Necesitamos saber
con total seguridad,
que por nuestra realidad
se llegue a un amanecer,
pletórico, rico en matices,
para aumentar nuestro gozo
y que no caiga en un pozo,
con dolor y cicatrices.
Se necesita sanar
el dolor que hemos sufrido,
en ese tiempo perdido
y volver a comenzar,
con valor y decisión,
con la fuerza necesaria,
en esta labor diaria,
que sienta tu corazón.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”

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