al tacto de tu piel, con mis caricias,
fluyendo, mis pasiones son propicias,
para vivir el sueño, en donde yacen.
Me fundo en el deseo, y de seguro,
me muero lentamente, pues la vida
te entrego a cada paso, y su medida
es justa, sin temor y sin apuro.
Me muero por vivir a cada instante
y celebrar un culto a la emoción,
amor que va sintiendo el corazón,
perdiéndose en un rito semejante
a esa adoración, libre y preciosa,
que alcanza en el vértigo divino,
el gozo del amor, en el destino
de amarte hasta morir…como a una diosa.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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