Luna sobre un firmamento oscuro,
con apenas, un leve brillo de esperanza.
Su palidez es extrema, enferma de soledad,
rotundamente aislada, mecida sobre
los negros mechones de la noche,
o terciopelo de luto riguroso.
Emite una luz moribunda, enamorada
del contacto con el sol.
Un emocionado roce, que precede
al rubor encendido sobre una azulada sábana,
con algodones blancos, sobre su lecho.
La noche es larga y sombría, pasa despacio,
lentamente, hasta que el amanecer la vista
con brillantes sedas.
Tras el horizonte, la luna, tímidamente espera.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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