Tengo pocos y buenos amigos.
Un hijo que hablará de mi cuando me recuerde,
al cual amo desde antes de su nacimiento.
Mis padres hicieron todo lo posible,
para convertirme en el hombre, que ahora soy.
Amé y sigo amando, a pesar de mis errores.
Nunca fui el mejor, pero debo decir, que soy
Auténtico.
Amo todas las versiones del arte y confieso
que sigo llorando cuando me emociono.
Creo en el ser humano que huye de la multitud
y de la efímera fama.
Me siento bien, viendo a la gente feliz
y aborrezco la prepotencia de los creen estar
muy por encima de los demás.
Necesito un café con calma, para volver
a unir los pedazos de mi vida y regresar
a casa siempre.
Admiro la felicidad que no conoce sus limitaciones y las sonrisas sinceras.
Me sobrecoge la inocencia pura y la capacidad
de expresar lo que sentimos, cada instante
de nuestra vida.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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