que así me siento mejor;
la soledad no es dolor,
cuando se la ve venir.
Mi soledad me comprende
y en ese diálogo interno,
el tiempo se me hace eterno,
lo cual, ya no me sorprende.
El tiempo se ha detenido
y en mi mente hay un proceso,
que me invita al retroceso,
con un único latido.
Estoy solo nuevamente
y en mi propia compañía,
no hay tristeza, ni alegría,
tan sólo hay espacio y mente.
Tal vez, en la evolución
encontremos la respuesta,
pues, quien temprano se acuesta,
buscará la perfección.
La respuesta deseada,
aparece al despertar,
no se puede imaginar
otra respuesta acertada.
No hay más, que un firme camino
dentro de tu soledad:
Y es hallar en tu verdad,
la respuesta a tu destino.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario