el ojo, siempre nos miente,
pues no es real lo que siente,
no se ajusta a la visión.
Es la mera distorsión
de algo muy diferente,
que guardamos en la mente,
variando en cada ocasión.
Es ese puro reflejo,
que nos seduce y engaña
y nuestra visión se empaña,
al mostrarse en el espejo.
El espejo siempre miente,
al mostrar su realidad,
porque nada es su verdad,
sólo relativamente.
Es una composición,
que se agolpa hacia un sentido,
sospecho, que se ha movido,
cambiando su situación.
Y es en esa vibración,
cuando surge, conflictivo,
otro pulso, en el motivo,
que invita a la discusión.
Pero nada se mantiene,
fiel a su claro reflejo,
pues nos engaña el espejo,
con la imagen que retiene.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario