que se emite en un enojo,
bastaría el estallido
de un beso, con nuestro arrojo.
Para calmar nuestra angustia,
cuando se pierde el amor,
antes de que quede mustia,
entrega siempre una flor.
Para encontrar un destino
que lleve a la rectitud,
tus huellas sobre el camino,
hablarán de tu actitud.
Para esa luz, que nos guía
en caminos tortuosos,
bastará tan sólo un día,
lleno de instantes hermosos.
Para elevar nuestra estima,
si dejamos de creer,
alcanza una nueva cima
y un sendero a recorrer.
Para encontrar lo divino,
dentro de tu corazón,
aparta lo que es mezquino
de tu juicio y tu razón.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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