y además, mal pronunciado,
tu anhelo está desahuciado,
tal vez, por falta de tacto.
Por tu boca se exhalaba,
un amor que, confundido,
sentiste haberlo perdido,
pues tu vida reclamaba
otra oportunidad,
como un rayo desprendido,
para sentir su latido
con mayor intensidad.
Y amar con tanto tesón,
que a nadie le quepa duda,
pues tu alma se desnuda
y también tu corazón.
Viviendo en esa emoción,
que el amor brinda al amante,
sabiendo que es importante,
su perfecta corrección.
Su impulso es la fuerza innata,
que se debe controlar,
el ejercicio de amar,
te da la vida o te mata.
El amor no es obsesión,
tampoco es la ingratitud,
que desdeña la virtud,
que nace en tu corazón.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario