el calor siento pegado a mis talones,
no te ofrezco una disculpa o mil perdones,
porque nunca he sido un vil facineroso.
Nunca fui, ni me he sentido un malhechor
y confieso, que el error que he cometido
es amarte con un ritmo desmedido
y sin duda, ese fue mi gran error.
Sobre ascuas me sentí, y aún siento el fuego
que me abrasa, dado que por mi obsesión,
he sufrido y se rompió mi corazón,
descubriendo en el amor, su triste juego.
Pues si al menos, yo me lo tomaba en serio,
tú tenías dentro de tu pensamiento,
que el amor era tan sólo un pasatiempo,
que conduce sin dudar, al adulterio.
Sobre ascuas, apagándose en mi vida,
doy señales de un callado sufrimiento,
ahora vivo mi presente, en el momento
en que cesa la hemorragia de mi herida.
Escrito en Noviembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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