martes, 10 de marzo de 2026

Si lo puedes soñar, también lo puedes crear.

¿Libélula o dragón?
Por la curiosidad de ver su realidad,
me embarga la emoción.


La cita es un señuelo 
que busca la respuesta,
para subir la cuesta 
y alzar de nuevo el vuelo.


Volar o imaginar 
en su justo calibre,
un vuelo amplio y libre,
cruzando el ancho mar.


Si te has visto volando,
acaso sea un sueño,
que nace  de un empeño 
que estás desarrollando.


Donde la realidad,
con notas de ficción,
crean su perfección 
en otra merindad.


Donde, no es imposible 
tener la potestad 
de hallar una verdad,
apenas perceptible,
que va tomando forma,
volumen y presencia,
fruto de la consciencia 
que crea y lo conforma.


Si lo has imaginado,
recreas la textura,
que por su arquitectura,
tal vez, lo hayas soñado.


El plano material,
te avisa su llegada,
surgiendo de la nada,
siendo la principal 
fuente de ensoñación.


El poder de la razón 
abre paso en este día 
a una hermosa fantasía,
pues si lo puedes soñar,
también lo puedes crear.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Nada puede esconderse eternamente.


Un árbol y un papel, se enciende el fuego,
el agua ya discurre en el torrente,
camino muy despacio, entre la gente,
no tengo ningún vínculo, ni apego.


La forma natural guarda un secreto,
que a veces se  difunde y se proclama,
igual que en un incendio, en débil llama,
que no llega a su fin, no está completo.


Lo artificial, se acepta y se decreta,
firmado por legal imperativo,
no entiendo su misión, ni su motivo,
no fluye y eso es algo que me inquieta.


Sin duda es la gran aberración,
porque entiendo, lo razono y por supuesto,
sabemos que se considera impuesto,
no llega a ser una proposición.


Te contemplo divagar ante las dudas,
pues ves la realidad, sucia y deforme,
nadie puede aceptarlo, en este informe 
se disfrazan las verdades más desnudas.


No se puede  esconder el camuflaje
de mentiras, ni cuestiones infundadas,
al final son  voces desesperadas,
que no admiten ni el más sobrio mestizaje.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


lunes, 9 de marzo de 2026

A cada nuevo logro conseguido.

¡Despertad! Ha amanecido 
un nuevo día y se espera 
que antes de que el día muera,
cambiemos lo establecido.


Un mundo más habitable,
que se acaben los errores,
sin medallas, sin honores,
por una paz que nos hable
de esa armonía perdida,
nuevamente recobrada,
aquí,no perdemos nada,
dando color a la vida.
Sobre el gris de la tristeza,
el rosa de la alegría;
celebremos este día,
por la voluntad, se empieza.


No quiero más imprudencia,
es mucho lo que se juega 
pues tarde o temprano, llega 
una buena sugerencia 
y todas tienen cabida,
si tratan de mejorar,
lo que anhelas encontrar 
a lo largo de tu vida.


Que no se nace sabiendo,
sin duda, es algo muy cierto 
y aunque nadie es un experto,
algo se va consiguiendo.


Hoy por fin, ha amanecido 
y debemos despertar,
tenemos que celebrar 
otro logro conseguido.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 8 de marzo de 2026

Las uvas de la Ira.

El rencor es  un mosto fermentado,
cuyo dulzor se agria lentamente 
y entre los recovecos de la mente,
se torna en un licor avinagrado.


El alma se ha nublado, en la obsesión,
ante la fijación de conseguir 
la forma más ingrata, para herir,
buscando en el dolor, compensación.


Como beber el agua, que del mar 
tomamos, y en la orilla de tu boca,
tu cuerpo la rechaza, se equivoca,
la sed no se consigue así saciar.


Del mismo modo actúa la venganza,
las uvas de la ira, son amargas 
y es mucho lo que pierdes, si lo embargas,
se apaga toda luz en la esperanza 
de recobrar el pulso en tu latido,
sabemos del dolor, del que ha sufrido,
pero añadir dolor, no es buena cura,
sabiendo que, ya nadie te asegura 
el bienestar que sientes que has perdido.


Nadie por su venganza, sale invicto 
y agrava el equilibrio de la gente,
que sufre, aun sabiéndose inocente 
y se vea involucrada en un conflicto.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





sábado, 7 de marzo de 2026

Sin mucho más que añadir.

No hay un retorno previsto,
siempre se sigue adelante 
y no es por dar un desplante,
es que otra actitud, no he visto.


El camino se descubre 
ante tus ojos febriles,
cuando vas cumpliendo abriles
en tu juventud salubre.


Ante ti, está el horizonte 
como meta a conseguir 
y tenemos que vivir 
para iniciar el remonte
de los años que preceden
a un tiempo de madurez,
atrás quedó la niñez 
porque retornar no pueden.


Es tiempo de caminar 
sobre el sendero elegido,
vivir, porque se ha vivido 
y aún nos queda por andar.


Nada retorna en la vida,
tan sólo queda su esencia 
y el fruto de la experiencia,
que es de sobra conocida.


Sin mucho más que añadir,
elegimos un camino,
que nos conduce a un destino 
que queremos descubrir.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El sabor de la aventura.

Con su frialdad innata,
sientes esa mordedura 
del áspid de la aventura,
que en la calma te arrebata.


Nada se puede saber,
ni tampoco adelantar,
sólo nos queda esperar,
todo puede suceder.


Quedó en el día de ayer,
aquello que fue previsto,
mas hoy, sólo sé que existo 
y queda mucho por ver.


Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Sin un remedio aparente.

Algunas personas, sienten 
cómo en una baja esfera
viven un compás de espera,
que acaso callan o mienten.


Desde el cielo, hasta su altura 
se ha diluido ese ruego
que se ha pronunciado, y luego 
caerá desde su estructura.


Se van perdiendo sus voces
y aunque no lo comprendemos,
aquello que proponemos,
queda en sonidos atroces.


Se vive con el rencor,
en una sed de venganza 
que con tiempo nos alcanza,
cuando se acaba el amor.


El relevo es el terror
de una vida que, infectada,
no encuentra valor en nada,
todo el mundo es perdedor.


La muerte es liberación,
si no te queda esperanza,
la guerra engorda su panza
en su lenta digestión.


Y no tenemos remedio,
seguimos igual de necios,
la vida eleva sus precios 
y vas por la calle del medio.


Aunque maldigas la muerte,
tan cruel y cotidiana,
quien muera cada mañana,
al menos tendrá esa suerte.


No tendrá más sufrimiento 
y aunque no es la solución,
no esperes la redención…
se encuentra bajo el cemento 
y el hierro de las ciudades.
Todas las calamidades,
son por falta de atención,
ante una destrucción 
que acaso, hemos ignorado 
después de haberla creado,
sin culpa o remordimiento.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







viernes, 6 de marzo de 2026

De profesión…¡Gafe!

Hay quien tiene mala mano 
y le puede suceder,
que lo que quiera obtener,
sea una propuesta en vano.


El circo ya está montado,
va a comenzar la función,
ya no tiene solución,
¡Le han crecido los enanos!


En el centro de la pista 
y sin  restarle importancia,
ha aparcado una ambulancia,
llevando a un malabarista,
que tiene algún hueso roto,
por un caída mala
y también el hombre-bala
se ha desgarrado el escroto.


Para colmo de desgracia,
el que estaba  en la taquilla,
se fracturó la barbilla 
con un estornudo fuerte.
También es muy mala suerte,
o un exceso de eficacia.


Espero que nadie muera,
pues la suerte ya está echada,
un mal dia en la jornada.
puede tenerlo…¡Cualquiera!

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Nacimiento de la revolución de lo absurdo.

La muerte aparece sin sentencia prevista,
Los insectos disecados carecen de relleno 
de espuma o algodón.
Un pájaro de hojalata, picotea el vacío 
de una ausencia.
Nunca me sentaría en un diván, para escuchar 
incómodas preguntas.
Cuando se tensa un arco, carente de pensamientos útiles, se ignora si la saeta va
en la dirección correcta.
Un armario vacío, bosteza en la soledad 
de un cuarto oscuro y el cieno masticado 
se solidifica en las dentaduras postizas,
que intentan crear un espacio inerte,
entre el azogue de los espejos simulados 
y las hierbas secas que decoran tu vida,
durante su sepelio.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El mundo es mi hogar.

El mundo gira sin cesar,
con su continuo mareo
y gira porque yo creo 
que lo hace para olvidar 
 su tremendo malestar.


Ha perdido la cabeza,
desde que se ha perpetrado 
ese último atentado 
contra la Naturaleza.


Se desmonta pieza a pieza
toda una filosofía,
para vivir cada día 
con decisión y entereza.


Mas, sumido en la pobreza,
el mundo, en su borrachera,
observa que no se entera 
la gente, por dónde empieza 
el caos que nos asola.



Ven la cresta de la ola,
e ignoran con gran desprecio,
que todo tiene su precio 
y tendremos que pagar,
si no se quiere evitar 
ese mal que nos aqueja,
cuando siempre se aconseja 
que seamos muy prudentes.



Los ritmos son diferentes 
a otras épocas pasadas
y todas esas pisadas 
se ha borrado con el viento.


Vivimos en un momento 
de luchas incontrolables 
de sinrazón y poder 
y esto ¡Ya no puede ser!
Seamos más responsables.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 5 de marzo de 2026

Vamos a compartir.

Compartir no es cortar,
ni es dividir.
Compartir es aumentar 
el disfrute de vivir.


Es sentirte muy feliz,
porque se entiende el motivo 
de un valor que, compartido,
sólo es un acto de amor.

Es saber que, todo brilla 
en una blanca sonrisa 
y un soplo de dulce brisa, 
es aire renovador.


Es borrar de las fronteras 
los temores y prejuicios,
al mantener buenos juicios 
en sensaciones primeras,
porque una obra bien hecha,
traza una línea derecha 
en todas las primaveras.

Algo comparto contigo,
algo puro, bello y tierno 
y cuando llegue el invierno 
seré tu  apoyo y abrigo.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Amor de Juventud.

Tiene esa justa edad
para ver la admiración,
de un rincón a otro rincón,
como una digna heredad.


Tiene la impecable hechura,
para ver que, su belleza 
se expande y nunca tropieza,
pues no hiere su hermosura.


Tiene una voz siempre amable 
y su cuerpo es la armonía 
de una dulce sinfonía.
¡Escuchadla, cuando os hable!


Una exquisita virtud,
una gracia y un donaire,
que va perfumando el aire,
con su tierna juventud.


Es la nota suspendida,
que todo compositor,
quiere sentir con ardor,
pues la música es su vida.


La fuente de inspiración 
que no se encuentra en los cielos 
y se desata en los celos,
si es fruto de una obsesión.


Candor con la ligereza 
que se acuña en el deseo,
la divinidad que veo
brillar sobre su cabeza.


Es ese laurel dorado 
que esperamos conseguir,
el motivo de vivir,
por el amor que has soñado.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 4 de marzo de 2026

Cerrando una etapa.

Me duele esta ausencia 
hecha de despojos,
de momentos huecos
en mis tristes ojos.


Antes derramaba
lágrimas por ti
más tarde aprendí 
con mis ojos secos,
que ya no mereces,
verme sollozar,
si he de recordar
que me amaste, a veces.


Notas del pasado 
del triste laúd,
que en un ataúd,
dejé sepultado.


Queda en el olvido,
cuanto te he querido 
y ahora, sin embargo 
tengo mil razones,
que en mis emociones,
van a mi cabeza,
con la ligereza 
propia del vacío.


Ahora me rio,
no pienso en llorar,
porque al recordar 
se me va la vida 
y se abre una herida 
que quiero cerrar.


Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Ningún problema es pequeño.

Ningún problema es pequeño,
si queda por resolver 
y poco se puede hacer,
si se cesa en el empeño,
pensando que esta labor,
al quedar para otro día,
con un nueva energía,
se resuelva sin temor.


Mas, si tu fuerza se merma 
por falta de voluntad,
el problema, en realidad,
seguirá en tu mente enferma.


No quiero que nadie duerma,
pues no habrá un amanecer,
si algo queda por hacer,
cuando la noche es eterna.


Hay tiempo para pensar,
pues la labor es honrosa
y no se piensa otra cosa,
si se puede realizar.


Y surge la solución,
pues abrimos, de repente 
un espacio en nuestra mente 
con una interrogación,
que en el aire se diluye 
lo que por cierto, se intuye.

Ya no hay problema pequeño,
siempre puede ser resuelto,
si el coraje, viene envuelto 
con el tesón de su dueño.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Los consejos de un sabio conejo.

Nuestra vida es joven, bella 
como una alegre doncella.
Mas, cuando la sentimos vieja,
llega el dolor y la queja.


No puedes detener el algoritmo,
que marca cada edad, sobre ti mismo.
El tiempo está en el ritmo que marcamos,
vivimos sin saber cuándo enfermarnos.


La vida se malogra como fruta,
mientras va madurando, se disfruta.
Si alguien te comenta que es pecado,
apártalo sin duda de tu lado.


Si sólo sientes que es un sufrimiento,
valora cada error, es el momento.
El cielo no es refugio de los justos,
que esconden sus flaquezas entre arbustos.


Virtudes que se escuchan pregonadas,
no son tales virtudes…son bobadas.
Aquel que se declara virtuoso,
esconde su carácter más odioso.


Y en vana pretensión, por arbitrario,
consigue por su fama, lo contrario.
Su boca con halagos, siempre llena 
es sólo una cruel palabrería,
que pueda lamentar, si llega el día 
que tenga que cumplirse su condena.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 3 de marzo de 2026

Instantes de Vida.

No os trato de convencer,
cuando vivo en la alegría,
porque la suerte de un día,
puede desaparecer.


Por ello, es mi parecer 
y con ese empeño vivo,
pues todo lo positivo 
se debiera establecer,
como la meta furtiva 
que queremos conseguir,
la alegría de vivir 
es muy significativa.


En la vida, cada intento 
nos hace al fin, meditar 
para recapacitar 
y tomar un nuevo aliento.


Nada vamos a perder,
cuando se quiere intentar 
y al tiempo, comunicar
en un día por nacer,
nuestro ánimo de crecer,
compartiendo una sonrisa,
con un gesto que improvisa,
por nuestra forma de ser,
que hoy será mejor que ayer 
y se debe celebrar,
pues la vida es caminar 
por un único sendero.


Tranquilos, que ya os espero,
compañeros de camino.
No os preocupéis del destino,
vivid siempre en la alegría,
disfrutando de este día.


Mañana despertareis,
sin saber, si lo correcto 
es por su causa y efecto 
y acaso, comprenderéis 
que vivir es disfrutar 
del tiempo que administramos 
y por desgracia, olvidamos 
en su constante fluir,
nuestro gozo de vivir,
porque en ello, no pensamos.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Abriendo mi puerta al Amor.

Hay un latido escondido,
apenas imperceptible,
que parece sumergido 
y su hallazgo es imposible.


Aunque su pulso es muy leve,
se nota su vibración, 
su pulso es corto y muy breve,
por su corta duración.


Pero no es su intensidad,
lo que llama mi atención,
es la tierna suavidad 
que llena mi habitación.


Al tiempo, mi corazón 
acelera su latido,
va creciendo la emoción,
en el ritmo conseguido.


Llena la totalidad 
de mi vida solitaria 
será por casualidad,
pero mi alma es solidaria,
pues se siente acompañada,
venciendo la soledad,
de las noches que he soñado,
como una necesidad, 
sentir tu cuerpo a mi lado.


Ver mi vida proyectada,
como si fuera un espejo
y aunque no esperaba nada,
siento tu luz y reflejo.


Ahora, me queda  esperar,
que no sea, sólo un sueño
y no me importa soñar,
si es hermoso su diseño.


Pero nadie se conforma,
con su sueño al despertar,
pues se diluye su forma 
y dan ganas de llorar.


Prefiero ese gesto amable,
que esbozas con tu sonrisa,
no es necesario que te hable,
para hablar, no tengo prisa,


Quiero ver amaneceres,
y a tu cintura prendido,
disfrutar de los placeres,
con un gesto agradecido.


Cuidarte  con mimo y celo,
silbar como un ruiseñor 
y agitando mi pañuelo,
abrir la puerta al amor.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 2 de marzo de 2026

Sólo existe aquello que nombramos.

Yo vivo en tus palabras y tú en las mías.
Palabras que se pierden, impías, sin nombrar,
pues carecen de fuerza y voluntad.


¡Háblame, nómbrame! Me sentiré reconocido 
en la voz de tus pensamientos.
¡Da forma a toda existencia, haciéndola parte
de tu propia existencia!


Vivo en ti y tú en mi.
Ya no sólo son recuerdos, sino realidades 
palpables y tangibles, con una solidez que,
abarca toda comprensión imaginable.


La realidad se manifiesta en la propia existencia, 
cuando nos reconocemos 
en los demás y los demás se reconocen 
en nosotros mismos.


Existen órbitas en aros concéntricos que,
sin rozarse apenas, trasladan su magnetismo 
en distintas esferas de la realidad.
Hay un misterio sin resolver, que va uniendo 
todas las piezas de ese mágico rompecabezas, 
llamado vida.


Somos, porque tenemos una voz 
que nos define y nos nombra.
Existimos al escuchar esas voces 
que nos conforman  y definen, 
al ser proyectados desde la bóveda 
de otras bocas que emiten nuestros sonidos,
como si fueran suyos.


¡Háblame! ¡Nómbrame!
Soy todo aquello que se alberga 
en tus pensamientos y me das la vida 
con tu voz.
En el silencio mueren las palabras que no son
pronunciadas.
Y en el olvido se marchitan todas las flores,
que recogimos, sin apenas disfrutarlas.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




sábado, 28 de febrero de 2026

Al paso del día, la noche espera.

Oro y fuego, amanecer,
el sol se derrite lentamente 
en la fragua de Vulcano, e imprudente,
adquiere su rubor, hierro candente 
sobre un yunque, donde puede perecer.


A golpe de calor sobre la fragua,
el día va ganando resplandor
y ruega de los cielos su favor,
que apague su furor, vertiendo el agua.


El sol, que antes mostrábase orgulloso,
reinando el el azul del firmamento,
ha detenido el paso, en un momento,
dudando si en verdad, se siente hermoso.


Su cálido abrazo, ha rebajado 
su fuerza en esa gloria vespertina,
ahora es la luna, quien domina,
sobre un cielo oscuro y estrellado.


Acaso, el fulgor de una pasión,
se sienta como un lívido reproche,
cuando inerte, ha vagado por la noche 
y la guarda dentro de su corazón.


Amantes del delirio, en un instante,
en que sienten sus cuerpos, que al rozarse,
albergan la tristeza de alejarse 
y tienen una noche por delante.


Es esa brevedad que, en la locura 
de un beso que surgió, como atrevido,
se muere al producirse el estallido,
que antes rodeaba su cintura.


Su beso sonará en la eternidad,
pues esa es la razón de su propuesta,
un tiempo que domina y que les resta,
el margen de una tibia claridad.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








¡Qué la tierra te sea leve!

¡Qué la tierra que te cubre sea leve!
Este es mi deseo y ahora preciso,
que sea justamente, en un inciso,
pues siempre sale el sol, aunque nos llueve.


¡Qué la tierra te acoja tiernamente,
hasta el día de la resurrección!
Ese día, he de llorar por la emoción,
lo demás, me resulta indiferente.


Y si hay Dios, que bendiga cada gesto,
cada nuevo propósito de vida,
cada buena voluntad, que crees perdida,
o te olvidas de leer su manifiesto.


¡Qué la vida te administre toda suerte!
¡Qué la muerte sea sólo otro peldaño 
de existencia, sin temor y sin el daño 
que provoca la sorpresa ante la muerte!


¡Qué te colmen de salud y bendiciones,
en la entrega de tu vida a los demás!
¡Qué vistan con sus galas, y además 
te enaltezcan por sus grandes proporciones!


¡Qué te vaya siempre bie, pues lo mereces!
las  personas que son buenas van a cielo,
manifiestan su virtud, en el anhelo,
de sentir que han hecho el bien  ¡Tan sólo a veces!


Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






viernes, 27 de febrero de 2026

De la pesadilla al sueño gratificante.

El ave desplumada, en su angustiosa desnudez,
 roza el cielo con penuria,
abriendo sus alas, teñidas con el carmín
de su sufrimiento.

Los arrecifes se llenan de esperanzas,
de grandes vuelos que caen abatidos 
sobre la tierra.
El mar llegó con  un oleaje de espumas 
y penas, balbuceando palabras lejanas 
e impronunciables, que descendieron 
por los acantilados de piedra, cortada
y sesgada como por un rayo, un segundo 
antes de declararse un temor irracional,
con la autenticidad de ese sueño que,
esparce sus semillas sobre los abanicos 
del viento.


La velas de un pequeño esquife, se agitan
e intentan disimular, que en realidad 
se trata de ropa interior, que el tiempo 
se dedica a estirar, para quitar las arrugas
de su malestar.


La risa enmudecida, se trasforma en el rictus 
que amplía 
su horizonte, al esbozar 
una sonrisa sincera.
Las aves retornan a los acantilados y el sueño 
termina describiendo una órbita alrededor 
del vuelo de una mariposa.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




jueves, 26 de febrero de 2026

Necesito alargar mi vida.

El cielo puede esperar,
tengo cosas sin hacer 
y las debo de emprender,
hasta verlas terminar.


No llevo una vida ociosa,
si es que por ocio, se entiende,
cada labor que se emprende 
de una manera copiosa.


No considero labor 
a algo que te entretiene,
que se marcha, igual que viene 
y deja un grato sabor,
sobre el perfil de tu boca,
sabor de triunfo, en el día 
en que sientes la alegría,
por tu labor, se desboca.


Y sabes, dando por cierto,
que te ocupa un tiempo largo,
pero no resulta amargo,
ni tampoco es tiempo muerto.


Tiene la vivacidad 
del logro que es conseguido 
y acompaña tu latido 
con señas de identidad.


Es esa vasta extensión 
de tu ser, que se proclama,
cuando se enciende la llama
y surge la creación.


Nunca la vida es ociosa, 
si sientes que lo que haces,
son metas que satisfaces,
pues tu labor es hermosa.


El cielo puede esperar,
la voz clama en el desierto,
declarando que no ha muerto 
y hay trecho que caminar.  


Mi vida marca el camino,
que debo seguir, por suerte 
y no le temo a la muerte,
pues conozco mi destino.


Necesito que mi vida 
se alargue lo más posible,
que el tiempo se haga visible
y crecer con su medida.


Antes del anochecer,
cuando mi vida se agote,
también quiero que se note,
lo que he podido emprender.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






El precio de la fama.

No creo presuroso imaginar 
los días que han dejado un poso seco 
en la misma cavidad (Llámese hueco),
de alguna forma se debe nombrar.


Es estéril muchas veces su legado 
y otras veces, regenera ese tejido,
que se oculta, para no oír su latido,
una vez que se detiene y se hace a un lado.


Inerte va, sin gloria y se dedica 
a hallar ese lugar junto a la fama,
que siente por derecho, y que reclama,
su sitio, al ignorar que perjudica.


La fama lleva puesto un sonajero,
su ruido es siempre áspero y molesto,
dejando por sentado, un manifiesto,
que alcanza en su labor al mensajero.


La fama siempre llega precedida 
de la opinión que surge de las gentes,
que forman su criterio en varias fuentes,
para obtener justicia en su medida.


La fama siempre ha sido pasajera,
hoy triunfas, porque crees que has merecido,
que alguien te rescate del olvido,
si otro con halagos, exagera.


La fama utiliza la lisonja,
que llega a regalarte los oídos,
como agua, se vacían sus sonidos
y pierde la humedad, su triste esponja.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 25 de febrero de 2026

Bebemos de esa luz.

Un rapto de luz en mis adentros,
para gozar el tiempo necesario
de esa claridad, porque a diario,
mis órbitas coinciden con sus centros.


Hay luz y claridad en la conciencia 
y el alma, sabiamente lo disfruta,
como si al desgajar la tierna fruta,
se toma su bocado con paciencia.


Bebemos de esa luz, en los caudales
del rio de la vida, en un instante,
en que la percepción sigue adelante,
dejando atrás los vicios y sus males.


Bebemos de esa luz, en la alegría,
pues toda libertad resplandeciente,
se aloja en el espacio de tu diente,
mientras tu rostro amable, sonreía.


Sabemos que los sueños y quimeras,
ardiendo están ahora en el deseo,
es todo lo que tengo y que poseo,
pues  supe aprovechar su larga espera.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”,

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Damos lo mejor de nosotros mismos.

Gota a gota se derrama,
la lágrima destilada
desde el alma desolada
y apaga la leve llama 
de un amor, en la tortura 
de no hallar continuidad,
porque, si bien es verdad,
que es un bálsamo que cura,
en la soledad oscura,
nos muestra otra realidad.


Se sale del embeleso,
que nos tuvo encandilados,
(Ingenuos enamorados,
nos perdemos por un beso)


Y al escuchar el sonido 
en ese beso apretado,
por la emoción se ha llorado,
preso del amor, perdido.


Entre los brazos amantes,
nos deslumbra ese fulgor,
que nos ciega por amor,
en los momentos distantes 
en que todo acercamiento 
produce la combustión 
de un alma, en la redención 
del más noble sentimiento.


Y amamos, porque nacemos 
en el amor, y en su seno 
damos lo mejor, lo bueno
que en el corazón tenemos.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






El carmín de tu sonrisa.

Repasas el carmín de tu sonrisa.
Fuego sobre los labios y hielo en tu mirada.
Segura de ti misma, con la frialdad escénica 
de una cariátide, o el mascarón de proa
de un galeón que, sumerge su quilla 
en las aguas de un Atlántico océano.


Dibujas una sonrisa artificial, para calmar 
la ansiedad de tu boca, al besar unos labios,
que pecan murmullos atrevidos y silencios 
cómplices.
La grana estalla en tu boca, como una sangre
toda, que palpita y emerge voluptuosa 
hacia las orillas de tus labios.


Pálido el sol se queda, al  crepitar 
de un incendio que se propaga 
entre tus dientes, o ese vuelo 
de blancas palomas, que nombran 
todas las palabras que no fueron sentidas
y vuelan lejos del agravio.


Hay una hoguera en tu alma, que asciende 
hasta tu boca y muere en el crepúsculo 
de tus labios.
Repasas el carmín de tu sonrisa, 
ante un espejo que copia cada gesto,
para dejar constancia de la dificultad 
que entraña, fingir una felicidad 
de cuento de hadas.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Somos líneas paralelas.

Somos líneas paralelas, y no es bueno,
porque nunca rozaremos el instante 
de encontrarnos de una forma interesante,
disfrutando del amor, desde su seno.


Somos mundos paralelos y distantes,
generamos el dolor en nuestra angustia,
la belleza del amor, nos nace mustia
y se pierde su color, unos instantes.


Somos mundos paralelos ¡Qué fastidio!
No poder llevar a cabo, coincidir,
como una nueva forma de vivir,
esas líneas que se unen, las envidio.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Volver al Amor, reconciliados.

Las campanas enmudecieron  en la torre
de la iglesia.
Había un silencio tenso, como una palabra 
sin pronunciar, al borde del labio 
o el paladar.


Mis brazos fueron una extensión 
de mi espíritu, queriendo abarcar 
el vacío de tu ausencia.
La calle parecía más grande, 
de lo que soy capaz de recordar y estaba impregnada 
de olores a frituras y perfumes femeninos.


Las esquinas de las calles abrieron sus codos,
para recostarse sobre los transeúntes 
y un decidido vuelo de cigüeñas, cruzó el cielo 
con dirección al campanario.


Abril se vistió de flores y ternuras. 
En el breve espacio entre un silencio y otro,
un beso dedicó su armónico estallido,
posándose sobre unos labios carnosos,
núbiles y enamorados de la magia del instante.


Volvió la reconciliación con el encuentro 
y las campanas volvieron a sonar con júbilo 
en la torre de la iglesia.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 24 de febrero de 2026

Un desgarrador lamento.

El lamento nunca cesa,
va recorriendo la calle,
desde la montaña al valle,
su voz es triste y espesa.


Los perros muerden la vida
imperiosamente seria,
dejan rastros de miseria,
en su dolorosa herida.


El lamento es esa queja,
que nadie apenas escucha,
la necesidad es mucha,
pero la gente se aleja.


Guerras, caos y homicidios,
hambruna en tiempos sombríos,
vientres hinchados, vacíos
y silencio en los presidios.


Carne sobre una alambrada,
gotas de sangre en la tierra,
el dolor de tanta guerra 
en gente desesperada.


Edificios destruidos,
no queda techo, ni hogar,
un avión en el hangar,
tiene un tétricos sonidos.


Bombas para transportar 
la muerte a un pueblo inocente,
un poder que mata y miente.
No se puede soportar,
la injusticia de otras manos,
que en vez de labrar la tierra,
ha declarado la guerra,
destruyendo a sus hermanos.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Mentiras Arriesgadas.

La mentira es arriesgada,
por ese riesgo, en verdad,
es nuevamente apoyada 
por otra mentira dada,
con igual facilidad.


Así se crea y se mueve,
la mentira va aumentando 
su volumen, y rodando 
como una bola de nieve,
necesita, por su aumento,
otro sólido argumento,
para quedar encubierta,
escondida tras la puerta,
aunque jamás lo merezca.


Toda mentira es odiosa,
pues su raído ropaje,
lo lleva como equipaje 
de una fama deshonrosa.


Vivimos en la falacia 
de una sociedad ficticia,
que tiene la gran pericia 
de hacer que, la democracia 
suene como algo muy cierto,
cuando ese fallido intento,
sucumbirá en el momento,
puesto que ha nacido muerto.


Mentiras, sólo mentiras,
la verdad es obsoleta,
ya no es el fin, ni la meta,
si divagas y deliras,
dudas del consentimiento,
de un fiel reconocimiento 
que apoye la verdad y muestre
todo aquello que demuestre,
que tiene su validez,
en medio de otras verdades,
que vagan por las ciudades 
con su extrema palidez.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 23 de febrero de 2026

Escucho la voz del viento.

Escucho al viento en su arrullo,
parece una confesión 
y por su declaración,
suena idéntico a un murmullo.


Me habla de las madrugadas,
en que quería bajar,
una estrella del lugar 
en las mañanas templadas.


Esas estivales notas,
con sus brillos nacarados 
y espejos puros, soñados 
en las corrientes remotas
de los ríos, que he surcado,
vadeando las orillas 
de sus vaguadas sencillas,
que tantas veces he amado.


Los arroyos plateados,
discurren por las cañadas,
sus voces son escuchadas,
por oídos asombrados.


Y en ese instante de calma,
mi corazón detenido,
lleva su pulso y latido 
a encontrarse con mi alma.


Escucho al viento y declaro 
un gozo que me estremece,
mientras el día amanece,
sobre un horizonte claro.


Siento la vida y disfruto 
en el preciso momento 
de la paz del pensamiento,
una paz, que da su fruto.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Alma de roble.

En el silencio cautivo 
guardo mi esencia y mi sino,
decidido en mi destino,
por el cual, aún sigo vivo.


No me planteo cuestiones,
o preguntas sin respuestas,
tampoco busco propuestas,
que excedan sus proporciones.


Porque sobran las razones,
para el fiel mantenimiento,
del más puro pensamiento,
que sin duda, ya supones.


Si falta la sobriedad,
que pueda al fin, convencerme,
nunca lograrás vencerme
y en honor a la verdad,
he de decir, convencido,
que no puedo ser herido,
si hablas con sinceridad 
y carísma en la razón,
partiendo de un corazón 
que ha encontrado su verdad.


Porque en su afán, ha previsto 
el camino ha recorrer 
y habrá en cada amanecer,
algo nuevo, nunca visto.


Cada día se soslaya 
en un nuevo aprendizaje,
uniéndose al mestizaje 
de una idea que se ensaya.


Porque vaya donde vaya,
siempre he podido encontrar
algo que me haga pensar,
a la orilla de una playa.


El aire huele distinto,
cuando me voy acercando,
me siento bien respirando,
tal vez sea por instinto.


Pues brota del corazón 
un gozo que, incomprensible,
hace mi vida plausible,
pletórica en la emoción.


Al sentir la cercanía 
de la tierra en que nací,
hace tiempo prometí
que jamás me marcharía.


Como un árbol viejo y noble,
en ella están mis raíces,
los colores y matices,
en la madera de un roble.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.