miércoles, 25 de febrero de 2026

Volver al Amor, reconciliados.

Las campanas enmudecieron  en la torre
de la iglesia.
Había un silencio tenso, como una palabra 
sin pronunciar, al borde del labio 
o el paladar.


Mis brazos fueron una extensión 
de mi espíritu, queriendo abarcar 
el vacío de tu ausencia.
La calle parecía más grande, 
de lo que soy capaz de recordar y estaba impregnada 
de olores a frituras y perfumes femeninos.


Las esquinas de las calles abrieron sus codos,
para recostarse sobre los transeúntes 
y un decidido vuelo de cigüeñas, cruzó el cielo 
con dirección al campanario.


Abril se vistió de flores y ternuras. 
En el breve espacio entre un silencio y otro,
un beso dedicó su armónico estallido,
posándose sobre unos labios carnosos,
núbiles y enamorados de la magia del instante.


Volvió la reconciliación con el encuentro 
y las campanas volvieron a sonar con júbilo 
en la torre de la iglesia.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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