por ese riesgo, en verdad,
es nuevamente apoyada
por otra mentira dada,
con igual facilidad.
Así se crea y se mueve,
la mentira va aumentando
su volumen, y rodando
como una bola de nieve,
necesita, por su aumento,
otro sólido argumento,
para quedar encubierta,
escondida tras la puerta,
aunque jamás lo merezca.
Toda mentira es odiosa,
pues su raído ropaje,
lo lleva como equipaje
de una fama deshonrosa.
Vivimos en la falacia
de una sociedad ficticia,
que tiene la gran pericia
de hacer que, la democracia
suene como algo muy cierto,
cuando ese fallido intento,
sucumbirá en el momento,
puesto que ha nacido muerto.
Mentiras, sólo mentiras,
la verdad es obsoleta,
ya no es el fin, ni la meta,
si divagas y deliras,
dudas del consentimiento,
de un fiel reconocimiento
que apoye la verdad y muestre
todo aquello que demuestre,
que tiene su validez,
en medio de otras verdades,
que vagan por las ciudades
con su extrema palidez.
Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario