viernes, 27 de febrero de 2026

De la pesadilla al sueño gratificante.

El ave desplumada, en su angustiosa desnudez,
 roza el cielo con penuria,
abriendo sus alas, teñidas con el carmín
de su sufrimiento.

Los arrecifes se llenan de esperanzas,
de grandes vuelos que caen abatidos 
sobre la tierra.
El mar llegó con  un oleaje de espumas 
y penas, balbuceando palabras lejanas 
e impronunciables, que descendieron 
por los acantilados de piedra, cortada
y sesgada como por un rayo, un segundo 
antes de declararse un temor irracional,
con la autenticidad de ese sueño que,
esparce sus semillas sobre los abanicos 
del viento.


La velas de un pequeño esquife, se agitan
e intentan disimular, que en realidad 
se trata de ropa interior, que el tiempo 
se dedica a estirar, para quitar las arrugas
de su malestar.


La risa enmudecida, se trasforma en el rictus 
que amplía 
su horizonte, al esbozar 
una sonrisa sincera.
Las aves retornan a los acantilados y el sueño 
termina describiendo una órbita alrededor 
del vuelo de una mariposa.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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