para gozar el tiempo necesario
de esa claridad, porque a diario,
mis órbitas coinciden con sus centros.
Hay luz y claridad en la conciencia
y el alma, sabiamente lo disfruta,
como si al desgajar la tierna fruta,
se toma su bocado con paciencia.
Bebemos de esa luz, en los caudales
del rio de la vida, en un instante,
en que la percepción sigue adelante,
dejando atrás los vicios y sus males.
Bebemos de esa luz, en la alegría,
pues toda libertad resplandeciente,
se aloja en el espacio de tu diente,
mientras tu rostro amable, sonreía.
Sabemos que los sueños y quimeras,
ardiendo están ahora en el deseo,
es todo lo que tengo y que poseo,
pues supe aprovechar su larga espera.
Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”,
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario