jueves, 23 de marzo de 2017

Vagar sin divagar

Los nervios anudados por el temor,
inician una tragedia tricotada 
por las agujas de la tristeza,
dentro de ese olvidado cesto
de labores.

Anoche cené los restos del desayuno 
de la mañana, sólo por ganar un tiempo 
que no superó a todas mis previsiones.

La locura no es aceptada, por observar 
que pueda triunfar sobre la razón 
admitida.

Los grifos dejan de manar el agua necesaria, cuando las bocas niegan
el óxido en sus cañerías.

Quiero que sepas que todo cuanto
ignoras es el impulso, para que 
tu búsqueda se inicie sin orden,
ni concierto.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



La vulgaridad

Vulgar es acostumbrarse a no salir 
de uno mismo, sin hallar la llave
de la cordialidad.
Sin la sonrisa de recibo, para comenzar 
el día, caminando con buen pie
y a buen paso.

Vulgar es creerse por encima de todo,
cuando tus pies están sujetos 
a la misma tierra que todos transitamos.

Vulgar es no ser amable, cuando 
en una sonrisa se halla el mínimo esfuerzo y se mueven menos 
músculos faciales, que cuando se está
enojado.

Vulgar es no observar la belleza, cuando
ésta explota cada día, ante nuestros ojos.

Vulgar es la incapacidad de buscar
lo mejor de uno mismo, cuando
es un ejercicio muy saludable,

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

¿Quien apoya una O.N.G.?

Cuencos vacíos, manos cerradas,
la voz en el lamento sumida,
se va escapando la vida
ante una ayuda negada.

Se pide colaboración 
para salir de un infierno 
en el que cada gobierno 
no pone ni su atención.

Por su excesiva dureza
se abre en la población 
un hueco en el corazón 
por combatir la pobreza.

Mientras que los dirigentes
de los países, ajenos,
con sus vientres siempre llenos
generan más indigentes.

Su riqueza es la condena
de quienes todo han perdido,
porque así lo han decidido 
los que tu vida encadenan.

La vida es cruel y fiera
y en su fatuo proceder,
algunos han de ascender 
pisando sin escalera.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

martes, 21 de marzo de 2017

En ese tiempo descaradamente consumido

Los caballos braman truenos en el acíbar de las tormentas. He soñado que las pestañas caían, convertidas en insectos,
después de abrir los ojos tras el último 
sueño.

Las calaveras tristes sirven de ceniceros,
a quienes fuman sus cabellos en pipas
de espuma de mar y escuchan chismorreos en caracolas con forma 
de oreja, que del mar fueron expulsadas
hacia la orilla.

La certeza se parece a la corteza, cambiando una vocal y el grosor 
de su cuerpo, ante la veracidad de
los acontecimientos.

Los cimientos, son el humilde sostén de 
un edificio, bajo tierra y con esa temeridad hacia el sol y la luz.

La casualidad se viste de gala, cuando el acierto es pleno y los lobos desayunan
el ocaso de una carne perdida en la inocencia, tras los arbustos sorprendidos.

He dejado de fumar hace tiempo y bebo
los suspiros que escapan, cuando 
los globos oculares se salen 
de las órbitas, buscando un espacio,
donde no puedan tropezar con los sueños fugaces,
envueltos en el celofán 
de la indiferencia ajena.

Las hojas se secan y los ánimos se cortan en finas rebanadas con el objeto 
de prolongar su duración, antes
de ser consumidos.

Los vértices son romos y los ángulos
se precipitan en un vacío oscuro 
gobernado por las saetas desprendidas
de un reloj.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".




Alquimia espiritual

El blando cuerpo de nuestros sueños,
se oculta bajo el caparazón 
de nuestras realidades, para que nadie 
observe nuestras debilidades 
invertebradas y temerosas.

El balanceo que imprime el viento 
en nuestro cuerpo, descubre nuestra
flexibilidad ante las inclemencias 
de la vida.

Nada perdura, excepto el agua 
que anega nuestras emociones y espíritu.
Agua de luna en los tatuajes de nuestra alma.
Agua ingrávida, mineral y ausente
en la sed de infinito, que todos sentimos.

Si es blando nuestro espíritu, debemos
hallar el mercurio necesario, para adaptar
nuestra alma a los distintos cambios
de estado y de temperatura 
de nuestra vida.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Lámpara de aceite

La luz está guardada en botellas
de aceite, botellas que llevan 
la presencia verde de la tierra, 
en su interior.

Se intuye el misterio en su fluidez,
antes redondo fruto o promesa
de transformación, como semilla de vida.

La luz está presente, dormida en el seno
de la tierra, expectante ante una mano
que pueda prender la mecha 
de un candil, para seguir su resplandor 
en todas las órbitas, emulando 
a cada estrella, que guía nuestros pasos 
en la noche.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


No sé si es bueno ser bueno

No sé si es bueno ser bueno, 
ante la actitud de las gentes, que ponen
etiquetas de timoratos, a quienes
les favorecen en sus vidas.

No es desconfianza y si, la precaución 
de cerrar las ventanas del alma,
ante la invasión de malas influencias.

El frío se angosta y la nieve cubre
las flores de la tierra y la belleza,
que en su alma prodiga la primavera.

No podemos permitir que lo estéril 
sea un parásito inevitable, que aboque
cada iniciativa de nuestra vida
en un auténtico fracaso.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


La vida en el impulso de la sangre

La sangre no puede mentir, ni negar 
su impulso, porque la vida fluye 
en rojos amaneceres y hay
una inquietud de hierro fundido
en las venas.

Fluir en ríos de pura sangre
y sentir latir el pulso en las sienes,
despertando ante la presunción 
de una flor recién nacida 
del útero de la tierra y ser uno
con toda la complicidad 
del universo, porque hay una latente verdad de estrellas en el brillo
de tu mirada.

Se rumorea todo lo que el silencio 
trata de guardarse, las piedras
carecen de ojos, sin embargo 
sus oídos escuchan todas las voces
susurradas en las noches, 
en las que todos duermen.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


lunes, 20 de marzo de 2017

Entre las mareas del amor

Tu boca provoca el descenso de las aves, desde un cielo de fantasías
soñadas en fugaces besos, 
creciendo en el fuego de una pasión 
que incendia las alas.

Caen tus cabellos resueltos en ríos 
de vertientes inauditas, 
sobre tus desnudos hombros,
en la avidez de una caricia de brisa
y susurros de leves voces.

Quiero asomarme al balcón de tu sonrisa 
y contemplar la firmeza de tus senos 
de leche y miel, corolas de sol y nieve,
desde mi boca ardiente, que ansía
tu contacto y la crecida de mi amor 
en tus mareas.

Contemplo una luna de amor romántico,
húmeda y misteriosa entre las sombras,
asomándose como una duda 
a punto de resolverse, cuando despunte
de nuevo el día.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

Augurios de lluvia

Auguro la lluvia, aún cuando en el cielo
las nubes no son visibles,
Huele a tormenta y el aire se torna
más denso y pródigo en humedades.

La boca bebe una niebla lechosa, desde los senos íntimos de los cielos.
Rueda el Sol ebrio de luz en el día,
bohemio, eterno vagabundo de cada jornada, en ese deslizarse lentamente 
sobre el lecho de las horas.

Se oxidan las piedras con el musgo 
amarillento y las hierbas humildes
buscan la luz entre los recovecos,
que el hielo dejó en las rocas
el pasado invierno.

Auguro la lluvia, en perlas gratificantes,
sobre una tierra provocativamente 
desnuda.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Paciencia...se enfría el café

La paciencia es mantenerse en la espera,
a pesar de que se enfríe el café.
Contener las lágrimas, cuando 
el infortunio roza nuestra puerta y trata
de instalarse.

Abrir todas las valvas cerradas,
para averiguar cuál es su contenido 
y aproximar el labio a los bordes imposibles, para besar la vida,
que trata de escapar a nuestras
amorosas manifestaciones.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Bajo un techado de estrellas

Bajo un techado de estrellas, la noche,
con sus negros ojos, mira al mundo
dormido.

El día cayó rendido ante el cansancio 
y busca acurrucarse entre las montañas 
o las cálidas aguas, tras un sol 
de atardecer.

El silencio es una vela encendida
sobre todos los sueños que gravitan
en la imaginación de quién se resguarda 
bajo las sábanas blancas.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Lacras en las religiones

Sacerdotes impíos, arzobispos inquisidores, ocultáis vuestra 
baja condición, tras una negra sotana,
tan negra como vuestra alma.

Nada os librará de las llamas del infierno 
y si no creéis en vuestras futuras 
cremaciones, mirad en los ojos 
de vuestras víctimas y veréis 
las hogueras de odio que  brillan
en ellos.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

domingo, 19 de marzo de 2017

La ciencia del saber

La vida me sabe a poco,
si todo el descubrimiento 
se resume en un momento,
en ese saber, que evoco.

La aventura es indagar 
y escrutar todo misterio,
basado en el ministerio 
de cuanto puedas hallar.

La ciencia es conocimiento 
y conocer es saber
que todo cuanto he de ver,
no ha de ser como lo siento.

La idea es el confrontar
lo que vayas descubriendo,
mientras tu mente va abriendo 
lo que llegues a indagar.

Para encontrar en la duda
un motivo y la premura
de iniciar esa aventura 
de esa realidad, tan cruda.

La ciencia crece en aumento,
cuanto más sabes, ignoras
que no contempla demoras
el mero conocimiento.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Poesía ( espejo de Vida )

Ocupa un hueco en mi mente
y mi voz, en tu presencia,
llena el silencio y la ausencia,
de un relámpago incipiente.

Nadie jamás lo diría,
que pueda inspirar tanto amor
el canto de un ruiseñor,
por sentir su poesía.

Lo he descubierto en un día
en que sentí la impresión 
de darle a mi corazón 
lo que en mi alma tenía.

En una necesidad
de expresar el sentimiento 
de una alegría o lamento, 
en busca de mi verdad.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis 
Díaz Expósito."zuhaitz".

sábado, 18 de marzo de 2017

El tibio calor de tu cuerpo

Nada tan agradable, como el calor
de tu cuerpo, cuando mi cabeza
está entre tus senos 
y sueño en un espacio en el que no soy,
ni niño, ni adulto.

Soy animal, mamífero de ternuras
y me cobijo entre tus piernas, en
el hueco que guardas tu candidez.

Escrito en Marzo 2017  por Eduardo Luis Diaz Expósito." zuhaitz".


Diálogos

El cristal del vaso suda frías gotas,
el instante es deshacer el hielo
en un océano de licor o refresco, mientras las conversaciones se enhebran
en un hilo largo de cordialidad.

Es la boca la que recrea todo el sabor,
como el gusto por desleír las palabras
de sus envolturas y deshacerlas
lentamente antes de ser pronunciadas.  

La suavidad y firmeza es el impulso,
que el motor del pensamiento 
imprime en la inercia de una clara
conversación.

Los oradores tan sólo se escuchan
así mismos, en el tedio de intentar
proyectar sus ideas, en todos
los oídos.

El universo o logos se duplica
en una reciprocidad, cuando al hablar
se escucha y así los sonidos 
penetran en nosotros en suaves cadencias.


Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

viernes, 17 de marzo de 2017

El día, amante de la noche

Un rojo atardecer, un labio herido,
una línea de sangre decidida,
la luz se va perdiendo y escondida
goza del breve instante recibido.

Azul se torna en gris, cayendo el cielo,
ante un guiño de estrellas seducidas,
mortal la luz, que acaso se suicida,
prendida de otro afán, en sus anhelos.

La luz, que enamorada, no se nombra,
porque en la noche encuentra su morada,
así, entre las penumbras, extasiada,
disfruta de sus besos, entre sombras.

Amantes día y noche, entre dos luces
su pugna en el amor, así deciden
medir su claro impulso, en el que inciden
saber si es seducido o si seduce.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Mis ojos fijos en las tormentas

En mis pulmones el aire está mezclado
con la impaciencia del humo 
de un cigarrillo y atravesado con
una espina acerada.

Durante las últimas tormentas, los caballos arrastraron las nubes
con ojos enfurecidos y se quebraron 
las aguas del mar, en los naufragios 
descuidados por la falta de visión 
hacia un horizonte, que amenazaba
galerna.

El tiempo de la inmortalidad pasó
frente a las ventanas rotas y nadie 
cambió los cristales apedreados.

El viento siempre avisa con su silbido loco, antes de producirse 
las tormentas inevitables.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Atravesar la frontera a otra realidad

Ningún ave marina sabe del éxito
de la pesca, hasta atravesar 
el cristal de agua marina y traspasar
la frontera a otra realidad más densa,
que el aire que sostiene sus alas.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".