domingo, 20 de junio de 2021

Inalterablemente Eterno.

Me arrojé a las llamas
 para convertirme en humo y expandir 
mi espíritu por el espacio-tiempo,
en la absoluta comprensión 
de que nada muere y prevalece.


Crucé la Laguna Estigia y convencí a Caronte,
para romper el hechizo de sufrir la pena eterna.
Nada debiera ser penoso o terrible 
durante una eternidad, que no es deseada.


Sobre el ánimo que sentimos
 un segundo antes del óbito, se puede 
construir una realidad, que pueda transmutar 
la penumbra, en la clara luz futura,
que iluminará nuestro camino.


Nada impedirá el tránsito imperecedero 
en la última aventura, que consiste 
en crear una realidad sobre todas
las realidades existentes y por existir.


Porque nada muere eternamente 
en la memoria de un tiempo inexistente.

Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








Brota la inspiración, a pesar de todo.

Hay una oscura intención,
 bajo la verde apariencia. 
Todo frescor inocente, oculta el óxido 
que al alma corroe, tal vez por la envidia 
de ver el cauce, por el que discurre el agua
hecha poema reciente, fluyendo a raudales 
y dejando una estela de espuma a su paso.


Simplemente fluye, sin esperar 
el susurro cómplice del viento 
o el vuelo sorprendido de las aves
en la mañana.
Surge desde las cavernas de la tierra 
o las sombras de la mente,
 como un rayo de luz imprevista,
latente acaso en la memoria,


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




La emoción brota en un poema.

No…No comprendéis porqué se produce 
la catarsis en la voz que calla, y ahora 
se derrama en versos.
Porqué la voz se agita sin apenas pronunciarse
y emerge un poema que rompe el silencio,
sin herirlo.


Porqué se despierta del sueño y entre llamas,
surgen las ideas desde el umbral 
del pálpito latente de un corazón que busca
y ama la belleza.
Porque existe una música oculta,
en cada inflexión de voz, que declama 
un verso emocionado.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Como el agua derramada.

Brota el agua en su razón de mente inquieta,
pensamiento que discurre alborozado,
sinrazón por tal razón, enamorado,
sin más fe, que la intención que se prometa.


Fluye el agua y se proyecta en sed de vida,
presintiéndose en el cauce de ese río,
que pletórico de afán y desvarío 
se proyecta en la cascada enloquecida.


Agua por su frescura, cristalina,
manantial que se transforma en claro arroyo,
tesitura de humedad, que busca apoyo 
en la ruta que se intuye o se adivina.


Agua secreta, prisionera, que en el pozo,
anhelando claridad en el fluir,
no conoce ya otra forma de existir,
que no sea derramarse en puro gozo.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





sábado, 19 de junio de 2021

Los buenos deseos.

Que se apague la luz y se enciendan
los sueños.
Que se olviden los ocios y se forjen 
empeños.


Que me alcancen la Luna 
y la vistan de seda.
Que no marches muy lejos, 
porque alguien te espera.


Que no busques aquello,
que no quieras hallar.
Que no ahogues tus penas 
en las aguas del mar.


Que el dolor no te hiera
con su aguda lanza.
Que se baile en la vida
y que gire en su danza.


Que no exista más hambre
que de plenitud.
Que te agite tan sólo 
una sana inquietud.


Que no tientes tu suerte 
a una sola jugada.
Que te colme de dicha 
la mujer más amada.


Que no dejes jamás 
de vestir tu ilusión
y que nunca haya niebla
sobre tu corazón.

Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Se desata una tormenta.

Un violento espasmo sacude el cielo,
fulgurantes cuerdas de luz, atraviesan
los confines perdidos de la atmósfera.
Las nubes se hinchan en un enfermizo 
y diabólico afán.


Se oscurecen los cielos y entre ellos 
se escucha una voz terrible, que rompe
el silencio con su estruendo.
Tratamos de huir para esquivar su fiero diente,
que roe la carne, el espíritu y el tiempo.


Nadie duerme, es la atrocidad visible
desde los cielos y los mares.
El eléctrico impulso que arrasa la tierra 
con un soplo huracanado.
Así mismo, el viento mueve grandes masas
de agua y como látigos de fuego, 
los relámpagos caen 
sobre la tierra adormecida y deja cicatrices 
en los árboles milenarios.
¿Es la voz de un dios enfurecido 
o es  una tormenta desatada con la ira
más  violenta de la Naturaleza?.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 14 de junio de 2021

El Caos del poder atrae el Infierno.

Infierno, sustentado por las guerras,
alimentado y dinamizado en el odio irracional.
Carne trémula en el sacramento del fuego 
y el dolor eterno, sin esperanza,
 ni espíritu confortador, sólo carne y sangre
maceradas en la angustia.


El poder tiene una resaca 
de imponentes dimensiones y necesita crecer 
para poder subsistir.
Su fuego se mantiene, robando el oxígeno 
de los suspiros o el aliento de vida,
que perecerá entre sus llamas.


Nada detiene su paso en la ignorancia 
de saber que se destruye a sí mismo,
en un brutal orgasmo de ansiedades,
que crecen sin medida, hasta extinguirse
completamente.


Hay rituales en los que se destruye 
al más débil y después… 
su voracidad sin límites, seguirá avanzando 
hasta destruir a su creador.


Nadie sabe qué se esconde detrás del Caos,
tal vez la Naturaleza sabia, sea capaz
de compensar el desequilibrio, 
hasta que nuevamente el poder 
vuelva a adueñarse de los Egos humanos 
y retorne un nuevo Infierno para destruirnos…
una vez más.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







El Amor nos libera.

Ígneo es el dragón, que de la entraña nace
y en un fuego de pasión, así consume 
el anhelo en un amor, que se presume 
y en la boca, por un beso se deshace.


Fijaremos nuestro amor con la mirada,
la caricia y la lisonja; porque fiera…
la pasión por turbulenta hará que muera,
nuestro afán en la inquietud que fue soñada.


Así pues, en el amor…sólo un motivo,
preservar con el cariño esa licencia,
que tan sólo se ha de hallar en la experiencia 
de sentir que nuestro amor nunca fue esquivo.


Que ha crecido desde el alma y engrandece,
lo que un día, por azar hemos sentido 
y el amor por la emoción, no se ha perdido,
nos libera de ataduras, mientras crece.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 11 de junio de 2021

Nacimiento de un poema.

El poema de la nada, busca espacio 
y nace su crisálida al momento,
en que brota su luz al pensamiento,
con el brillo sorprendente de un topacio.


Surge la belleza, que escondida,
brinca en el corazón, y dando un salto,
alcanza su expresión en lo más alto 
bajando hasta tu boca, decidida.


A chorros de emoción y algarabía,
el alma pone todo el sentimiento,
y pronto se produce el nacimiento,
formando en cada estrofa, Poesía.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La elocuencia del silencio.

Si hablo, doy la fuerza al pensamiento 
y formo mi criterio en la palabra,
el verbo como arado, es el que labra
la tesis de cualquier razonamiento.


Si callo, el beneficio de la duda
otorga gran poder a quien pregunta,
acaso en el silencio, todo apunta
a hallar una respuesta más aguda.


Si hablo, he de medirme en la cordura,
saber que la palabra, una vez dicha
será toda mi suerte o la desdicha,
cuidando en su sintaxis, su blancura.


Por ello todo aquello que sentencio
y afirmo en la palabra, he de pensar,
que debo meditar antes de hablar
buscando la respuesta en el silencio.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







jueves, 10 de junio de 2021

Como aguacero que empapa la tierra.

Te precipitas sobre mi, 
aguacero de fresca lluvia, cabellos enredados 
entre las hebras de mi conciencia.
En mi ánimo creces y te elevas, llama al viento 
que te enervas con el oxígeno de mis suspiros.


El anhelo desbroza las espigas maduras,
donde se extienden mis expectativas,
no sin antes, aventar los sueños 
sobre tu cuerpo ( tierra fértil ), 
con todas mis fantasías de recrear tu imagen 
y darte forma en una palpable realidad.


¡Empápame en tu femenina esencia!
La humedad de tu cuerpo, germina un amor 
que nace de la semilla del deseo y necesita
crecer en ti, sepultarme en ti y en tu amor,
para renacer cada día.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Enciende la luz y no apagues mis sueños.

Me dijo…¡Acércame la Luna!
y yo le di color a sus sueños.
Al llegar el alba, se desvaneció la magia
con los primeros rayos de sol
y supe que los sueños moran 
en la inconsciencia de ese estado de vigilia,
donde todo cabe en un breve espacio.


Allá, donde la voz reverbera, aún inaudible 
sobre la conciencia y así todas las fantasías 
flotan, incorpóreas e irreales, 
pero con el destello de nuestra imaginación.


¡Enciende la luz!, dije, pero no te vayas.
Y la luz formó una densa cortina 
entre su realidad y mis sueños.

Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Memoria del Tiempo.

He acuñado sombras entre murmullos inertes,
en la pupila grande de la noche.
Bebiendo el tiempo a deshoras 
y trasnochando tristezas 
en los vacíos del alma, para reconocer 
mi desgastada humanidad 
y esa pérdida irremediable de juventud,
que quedó en el rincón de algún ángulo,
formado  por las agujas del reloj.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 9 de junio de 2021

El divino roce del Amor.

Y como un ángel, tus manos rozaron mi piel,
con la ternura de unas suaves alas.
Mi corazón, saltó desde el pecho alborozado 
y una sonrisa quedó dibujada en tus labios.


Supe que eras luz, 
porque mi cuerpo resplandecía 
y un murmullo de voces y besos 
me dijeron que tu eras Dios y Mujer.
Desde entonces…¡Te amé !.

Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 8 de junio de 2021

La Flor que se abre al Amor.

Por más que miré hacia el suelo,
para encontrar mis ausencias 
y pierda al fin mi paciencia 
de romper el frío hielo.


Por más que entregue un suspiro 
y vacíe el alma entera,
aunque su recuerdo hiera,
por ese amor que yo aspiro.


Aunque derrame en amores,
toda mi frágil conciencia,
aún me faltará la ciencia 
que lleva en néctar las flores.


Que completan al unirse 
en toda naturaleza, 
comprueban, con certeza 
que al amor pueden abrirse.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Para ti quiero…

Para ti quiero la flor 
y la miel de la ternura,
que desde mi andadura 
he de dejar con mi amor.


Para ti el beso sincero 
y una cálida sonrisa,
blanca como la camisa 
que se lava con esmero.


Para ti, lo más sencillo 
de las cosas cotidianas 
y el sol en cada mañana,
deslumbrante con su brillo.


Para ti el amor que asoma
en mi pecho enamorado,
por su vuelo ilusionado,
como cándida paloma.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Al caer la tarde, cada día.

Cae la noche tardía 
entre suspiros airados,
del trabajo que ha quedado 
atrás en la mediodía.


Es tiempo de reflexión 
y de paseos calmados,
de sentarse junto al lado,
el hogar es mi rincón.


He de buscar la hondonada 
en los recuerdos perdidos,
recuperar sus latidos 
y su fresca bocanada.



Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









lunes, 7 de junio de 2021

Luna caprichosa, rotunda y hermosa.

La Luna es menguante y cambia de piel,
en tonos de ámbar y de dulce miel.
Y sobre el estanque, su claro reflejo,
tiembla con la brisa en frágil espejo.


La Luna se torna colmillo distante,
acaso simula al de un elefante.
Al menguar la Luna, su rostro ha perdido 
y en la negra noche ha desaparecido.


El día regresa y haciendo incursión,
despide a la Luna, porque en su agonía 
al rayar el alba, lloraba y gemía,
cambiará de fase y en otra ocasión,
crecerá la Luna en su resurrección.


Esta vez, oronda, reinará en los cielos,
brillando entre estrellas de blancos pañuelos.
La Luna recobra  su antiguo reinado 
y acuna la voz del enamorado.


Que vela a su amor y al nacer el día,
sus palabras son…¡Pura Poesía!.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





viernes, 4 de junio de 2021

La cruel monotonía.

Si acaso yo te amaba, Dios lo quiso,
marcando, por seguir en mi camino,
las huellas que dejaste en mi destino 
y amarte fue mi suerte y compromiso.


La suerte es veleidosa, pues mudando,
modela sentimientos encontrados,
se pierden los momentos bien hallados
y el gozo en el amor se va olvidando.


Difícil es seguir con la firmeza,
que un día el corazón dictó en sentencia 
y así se va perdiendo en la imprudencia 
el pulso en la razón de tu cabeza.


Porque el amor fluyendo, como un río,
encuentra entre sus aguas turbulentas,
la triste soledad que las tormentas,
produce en nuestra mente el desvarío.


Se agota en el amor, esa constancia,
que hace que el amar, valga la pena,
sufrimos por orgullo la condena 
de no encontrar su aroma y su fragancia.


Y así se va muriendo día a día 
todo el amor que un día prometimos,
acaso en la agonía, no advertimos 
caer en la cruel monotonía.


Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








jueves, 3 de junio de 2021

Azúcar Amargo.

Si el azúcar se enfría, sus cristales 
penetran en el torrente sanguíneo 
y cortan el flujo de oxígeno 
hacia los pulmones.


El fuego se alimenta de oxígeno y produce 
la cremación de los deseos, cuando estalla 
la burbuja que los contiene.
Nada que sea dulce, puede evitar 
su oxidación, produciendo el alcohol 
que neutraliza la mente, en una neurosis 
de vocablos desordenados e inertes,
que sucumben por su torpeza, 
en una enajenación sin precedentes.


El sabor de la vida  lleva la sal del mar,
en la sangre; el olor a salitre en el sudor 
que cubre las frentes temerosas 
y el rugoso tacto de todo cuanto
se marchita bajo el sello de la inconsciencia.

Escrito en Junio 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.