lunes, 16 de junio de 2025

Quien persevera alcanza…¿Seguro?

Alguien dijo alguna vez,
que quien persevera, alcanza 
y va llenando su panza
con la mayor rapidez.


Es gratuito el consejo,
si no hay nada que perder 
y, tal vez pudiera ver,
que antes de llegar a viejo,
mi metas, si tengo suerte,
para poder conseguir,
si llego a sobrevivir 
a la envidia o a mi muerte.


Porque, si acaso no llego 
a ver mis sueños cumplidos,
quedarán mis resoplidos,
por tanta maldad, y el Ego
de los que, siendo testigos,
dirán que son mis amigos,
cuando nunca fue verdad 
y he podido comprobar,
que es muy fácil afirmar,
cuando hay otra realidad ,
que demuestra lo contrario;
mi criterio es emisario,
de lo que al fin, me sucede.
Nunca triunfa, aquel que puede
demostrar, por su valía,
que ha de llegar ese día,
si es fuerte la adversidad,
que frente a él, se coloca,
pongo entonces punto en boca
y dejo que todo fluya.
Una cosa es lo que intuya 
en mi larga travesía 
y otra, que llegue ese día,
que al levantar de mi cama,
me sorprenda gratamente 
el apoyo de la gente,
porque ha llegado mi fama.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Descenso de la amistad en la Bolsa de Valores.

Una mirada sin luz, en la opacidad que no
transmite ninguna emoción.
Un junco quebrado, sin voluntad,
promesa incumplida a merced
del viento temerario, que va borrando 
toda intención de reverdecer.


En un cruce de caminos, surge 
un interrogante más y se arquean las cejas,
con un rictus, que espera una respuesta 
inmediata.
La soledad aparece con un extraño brillo,
tal vez malicioso, y se detiene la sonrisa 
un instante, para no ser mal interpretada,
en el vacío que desconecta toda implicación 
en el cambio de moneda, cuando su divisa 
añadida a la amistad, ha perdido un entero
en la bolsa de valores.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 15 de junio de 2025

Akasha.

Entre las finas capas del éter, donde parece
que nada existe y sin embargo, todo permanece, 
el ave de los misterios, guarda celosamente 
el secreto de toda existencia,
pasada, presente y futura, bajo un plumaje 
invisible, protegiendo la verdad no revelada.


La verdad se viste de nuestras realidades,
para manifestarse sin pudor, desnuda ante
los múltiples disfraces de la mente.


La ignominia gobierna el mundo, 
pero tu realidad más profunda, se halla 
en lo más íntimo de tu ser, sin Egos,
sin máscaras inflexibles que, oculten 
la divinidad que subyace en el letargo 
de nuestro subconsciente.


He aquí que, sin tiempo, ni edad, 
quedan registradas todas las huellas,
que el alma va dejando sobre todas tus vidas,
tus muertes y resurrecciones, bajo la gracia 
y en armonía perfecta con el Universo.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 14 de junio de 2025

Un pálpito de esperanza.

Todo palpita en incesantes olas,
como una voz eterna, que traslada,
un pensamiento en aura desvelada,
bajo el rumor de mudas caracolas.


Surgiendo el pensamiento, estando a solas,
compartes la experiencia, en la actitud,
que se ha de convertir, en la virtud,
que llevas en tu seno y extrapolas,
hacia esa vida opaca y deslucida,
que pierde su valor en la apatía 
y espera el renacer de un nuevo día,
en una nueva tierra prometida. 

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 13 de junio de 2025

Pisemos la cuerda ardiendo.

Pisa la cuerda que te ata
a toda cautividad,
puesto que, a decir verdad,
lo que no libera, mata.


El presidio o cautiverio,
es la cruel antesala,
que no deja de ser mala 
y acaba en el cementerio.


Pisa la cuerda en primicia,
antes de que alguien la use,
tomando poder, y abuse
de una fingida justicia.


Y acabe por sentenciar,
la muerte de un inocente;
cuando se sabe o presiente,
que lo van a ejecutar.


Pisa la cuerda, viendo,
como se quema en el fuego.  
la libertad no es un juego,
cuando la soga está ardiendo.


No hay nada que nos sujete,
solo queda disfrutar 
del cielo, y amplio mar
porque vivir, compromete.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Soy rama del árbol viejo.

Poco a poco va llegando,
el fin de todos los días 
y entre penas y alegrías,
los iremos recordando.


Años de bonanza y bienes.
pretendemos recordar 
y no así, ese malestar 
que pesa sobre las sienes.


Todo tiempo inapropiado,
queda apagado y vencido,
aquello que hemos vivido,
queda en sombras del pasado.


Llega ese tiempo remoto,
como un nuevo nacimiento,
clave del discernimiento,
del cual me siento devoto.


Soy rama del árbol viejo,
siempre a mano, mi palabra 
que en mi ética se labra,
en un amable consejo.


Deshaciendo todo entuerto,
llegando a la conclusión,
que nuestra navegación,
ha de llegar a buen puerto.


Alma con las directrices,
que no están en el guion,
han levantado el telón,
tanto actores, como actrices.


Un elenco mejorado,
porque nada satisface,
lo que muere y se deshace,
bajo un triste decorado.

Por rebelde y por proscrita,
vuelve el verso apuntillado,
sobre un texto recobrado,
en toda palabra escrita.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









miércoles, 11 de junio de 2025

Durante un compás de espera.

Algo así, como una espuma reciente,
 que al mar retorna, pesarosa de dejar la playa.
Como un canto breve que, se ahoga 
en la garganta, o ese suspiro efímero,
 que guarda un aliento de vida y se oculta 
entre los labios.


Algo así, como un propósito, convertido 
en promesa y el reciente descubrimiento 
de la luz, escapando entre rápidos parpadeos,
desde el fondo de tu mirada.


Algo así,como el cristal o esa perla
 que se engendra en una lagrima,
o el cascabel que brota en cada sonrisa.


Algo así, como un reloj parado,
durante un compás de espera.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 9 de junio de 2025

Dos marineros en tierra.

Buscaban la luz en el destello de una mirada 
y el blanco inmaculado de una sincera sonrisa.
Caminaban juntos por la orilla del mar 
y las olas besaron sus pies desnudos.


La aves marinas, pusieron negras tildes con
sus alas, reafirmando el azul del cielo, con el
acentuado ritmo de su vuelo.
Gozaban de un tiempo de calma, que fue 
unicamente interrumpido por el rumor 
de las olas.


Era algo así, como un tímido canto de sirenas, 
que se bañaban en la lejanía.
Un remoto lugar entre el cielo y el mar,
de un horizonte infinito, donde perder la mirada,
en el éxtasis contemplativo.


Era la  virtud de  la calma y el amor,
 diluido en la copa rebosante, 
de un océano primitivo y salvaje.
Era un vespertino encuentro entre el mar
y dos marineros en tierra.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Acaso un…Destino incierto.

¿Qué estrella guía mis pasos 
en este oscuro camino?
¿Cuál ha de ser mi destino 
en estos momentos lasos?


Si nada al fin se detiene 
y todo gira en la rueda,
caminando aquel que pueda
seguir, si no se entretiene.


En los espejos del agua 
la luna, su rostro mira
y el sol, celoso la admira
desde el calor de su fragua.


La luna nació desnuda,
con su pálida semblanza 
y el sol riéndose, danza
mientras contempla su muda.


La luna reina incipiente 
en sus fases, destacando,
tanto así, si va mermando
o asoma en cuarto creciente.

Luna y sol, por un momento,
coinciden sin ser amantes 
y el cielo viste elegantes 
galas en el firmamento.


El destino no está escrito,
se borra al nacer el día,
con cierta melancolía.
Triste poeta maldito,
tus lágrimas, no han servido 
de alivio en tu redención,
habrá mejor ocasión,
por todo lo que has vivido.


El cielo quedó cuajado 
de lágrimas o de estrellas 
y de aliviadas centellas,
que raudas, habrán pasado,
dejando una breve estela,
por el paso de una vida,
cicatrizando la herida,
sobre el cielo, mientras vuela.


La vida pasa veloz
y el tiempo es la consecuencia,
que brota de la experiencia,
en este destino atroz.


Que vaga en la incertidumbre 
de saber, si apenas luce
todo aquello que produce 
su llama, sin haber lumbre.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El amor no tiene dueño.

A veces, la vida es terca
y manifiesta el dolor,
cuando termina el amor, 
dando una vuelta de tuerca.


No vemos dificultad,
cuando vives la ilusión 
y se pone el corazón,
perdiendo tu libertad.


Pero, todo es pasajero 
y nada al final perdura,
así pues, la vida es dura 
y conste que no exagero.


Nunca se está preparado 
y al llegar la adversidad,
buscaremos la verdad,
en las huellas del pasado.


Aquellos tiempos felices,
vividos en la inconsciencia,
cometiendo la imprudencia 
de perder nuestras raíces.


Olvidando que primero,
no existe mayor verdad, 
que hallar la felicidad;
nuestro tiempo es pasajero.


Y el amor es sólo un sueño 
que alguna vez en la vida,
pierde su forma y medida,
porque jamás tuvo dueño.


Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz
Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 8 de junio de 2025

Que la noche nos sea propicia.

Tendida tú, bajo el arco tensado del cielo.
Pura saeta que, proyectada hacia el amor,
se clava en mi corazón, abriendo una herida,
o un propósito de unir cuerpos y almas,
bajo una noche cuajada de estrellas, o acaso 
rocío sideral, descendido sobre nuestros cuerpos, 
bañados en sudor, entre sábanas 
de blanca inocencia.


Recientes, como salidos de ese sueño,
convertido en anhelo, que busca
 la perpetuidad, en el breve espacio 
de los labios.
Labios entreabiertos que suspiran con besos,
perdidos, entre silencios marchitos y sombras
proyectadas sobre el techo de la habitación 
o el espejismo de un amor, que cayó 
en el olvido.


Busco recuperar la huella de tu cuerpo 
sobre mi lecho, pues aún se percibe tu aroma
flotando, denso y embriagador.
Abrazos imposibles sobre mi almohada 
y mi voz te llama, poniendo el corazón 
sobre el perfil de mi boca, para besarte 
una vez más, y a tu regreso, 
evitar que la noche nos robe los sueños más hermosos,
 que tú y yo hemos compartido 

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




sábado, 7 de junio de 2025

Sutiles Fragancias.

Se deben tomar las cosas,
como los mejores bienes.
No me preguntes ¿Con quienes
compartir cosas hermosas?


El aroma de una rosa
tiene carisma y prestancia,
difundiendo su fragancia,
sutil, pero poderosa.


Escucho sonar violines,
sugiriéndome el olor,
que va dejando el primor 
de los humildes jazmines.


Sus delicadas siluetas,
sugieren la compasión
y recuerdan la canción:
“Un ramito de violetas”


La violeta, en su belleza,
se ha prendido en el ojal 
y el resultado es genial:
Diminuta en su grandeza.


Aunque es de poca presencia,
me enamora, porque asume 
el aroma y su perfume 
en su delicada esencia.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Extiendo mi mano al Uni-verso.

Extiendo mi mano al verso,
tratando de imaginar,
como se puede lograr 
comprender nuestro universo.


Al ser impío o converso,
no veo la diferencia,
no conocemos la ciencia
y el criterio es muy diverso.


Tan sólo sé la impresión 
que queda sobre mi alma,
cuando me transmite calma
a mi pobre corazón.


Producto de una emoción,
que no he buscado, ni niego,
porque facilito el riego 
de una nueva proyección.


Agua de vitalidad,
que bombea mi latido,
para encontrar un sentido,
dentro de mi realidad.


No sé, si es ficción o es cierto,
lo que ahora vivo y presiento,
no diseñé su cimiento,
su código, no es abierto,
se puede ver y admirar,
usando un código afín 
de esta realidad sin fin,
que nos llega a limitar.

La razón es precipicio,
cuando ya no puede ver,
pues no llega a comprender,
si hay un final o un principio.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





El velo del paladar y la gula.

El velo del paladar
es como el cielo en la boca
y en la palabra provoca 
su bien o su malestar.


También nuestro gusto impera
en el sabor agradable,
pierde bocado, quien hable,
se atraganta quien no espera.


Comunica este sentido,
con el olfato, y se anuncia 
ese sabor, que pronuncia 
un deleite conseguido.


El velo del paladar,
tiene espacio suficiente,
para sentir que, algún diente 
se dispone a masticar.


Y si el alimento mengua,
dada la masticación,
permite en esta ocasión,
que no te muerdas la lengua.


Sensibilidad innata,
tiene este docto sentido 
y de sobra es conocido,
que la gula, le arrebata.


Tanto así, un pastel de nata,
como un cocido inminente,
lo que gusta, se presiente,
es decisión muy sensata,
al no querer declarar,
el gusto que nos domina,
pues lo que se tiene en estima,
lo queremos ocultar.


Aunque el placer compartido,
sigue siendo buena opción,
se confirma una excepción,
que siempre toma partido.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






jueves, 5 de junio de 2025

Las crónicas de un pequeño pueblo.

El día se ha desbocado,
silenciosamente ufano
y nos toma de la mano,
camino ya, del mercado.


Al llegar el mediodía,
suenan en  el campanario,
esos bronces, que a diario 
convocan a la homilía.


El cura, en negra sotana,
enfunda su austeridad,
camina con seriedad,
por el pueblo, esta semana.


Alto, como los cipreses,
guardianes del cementerio,
con su gesto adusto y serio,
habla con los feligreses.


-Hace tiempo ya, Ramón,
que la iglesia no visita
y hasta Jesús resucita 
para escuchar su oración.


Tengo ese mal que me aqueja
y limita lo que hago,
dice el doctor, que es lumbago 
y al caminar, no me deja 
acercarme hasta la plaza
y para hacer mis recados,
mi hija, con sus cuidados,
es la que ahora me reemplaza.


-Deseo Ramón, que sanes
y nos volvamos a ver,
cuando deje de llover,
si no tienes otros planes.


-Señor cura, he prometido,
que cuando ya esté mejor 
y pueda hacer mi labor,
todo tendrá otro sentido.


Volveré, como iba antaño 
a misa, un día al menos,
aunque llueva o escuche truenos,
tal vez al final del año.


Ya me puede perdonar,
es tan grande mi dolor,
que sabe Nuestro Señor,
que no he podido pecar.


No tuve tiempo, ni gana,
tampoco tuve intención,
si me da la absolución,
tal vez le vea mañana.


Como es costumbre, a diario,
se dirigen hacia el bar,
con un lento caminar,
cura, alcalde y boticario.


Son los tres grandes pilares 
de este pequeño rincón,
que guarda en su corazón,
su historia, ante los altares.


Un pueblo pequeño, humilde,
donde transcurre la vida,
en su tiempo no hay medida,
no lleva acento, ni tilde.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.


© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








miércoles, 4 de junio de 2025

Cruzando el Rubicón.

Vuela alto y vuela bien.
No me preguntes ¿Con quién?
¿Por la noche, o por el día?
Vuela con esa alegría,
que te haga despegar. 
Porque el mito de volar,
si quieres…¡Lo lograrás!
Si dejas la pena atrás
y te permite soñar.


Todo es fruto de un anhelo,
no hay distancia, que detenga
al viento, por donde venga,
sobre la amplitud del cielo.


No hay sueño, ni realidad,
que no se pueda cumplir,
si se sabe resistir 
tienes posibilidad,
de cruzar el ancho cielo
en un fantástico vuelo,
siendo una temeridad.


Pero es la única opción,
dejando atrás, a las gentes,
construyendo nuevos puentes,
franqueado el Rubicón.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








El síndrome de Stendhal.

¡Oh, duende de belleza y hermosura!
alteras el sentir de mi latido,
llevando un sortilegio acaecido,
al vértice total de la locura.


Acaso sea por su envergadura,
que no podré absorber tanta belleza,
los huecos que llenaste en mi cabeza,
tenían una sólida estructura.


Por ello, al franquear limitaciones,
supiste manejar, al entregarme
un arte, que logró conmocionarme,
sintiendo desbordar mis emociones.


Las lágrimas fluyeron por mis ojos,
afluentes del caudal de una emoción,
no pude sujetar mi corazón
y en un dulce temblor, caí de hinojos.


Es tanta la dulzura y providencia,
que al observar su obra y maravilla,
sentí que doblegaba mi rodilla,
ante la perfección que hay en Florencia.


¡Es tanta su belleza y tan hermosa!
que no pude guardar en mi memoria,
el verbo que labró su dulce historia,
en una perfección tan minuciosa.


¡Hay tanta perfección en su estructura!
que siento que desborda mis sentidos,
tan sólo escucho el pulso en mis latidos
absorto en mi ebriedad por su cultura.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





martes, 3 de junio de 2025

Una justa recompensa.

Antes que nada, presumo 
de no presumir jamás,
pues pienso que está de más.
Lo interiorizo y resumo,
al dejar como una impronta,
los detalles, que en mi vida,
al tener justa medida,
puede saberse y se afronta.


No necesito ovación,
por la labor que haya hecho,
apelo al justo derecho,
de una mejor ocasión,
en que disfrute el momento 
de sentir reconocido, 
el trabajo que he ofrecido,
del cual vivo y me sustento.


Por ello, la austeridad 
en mi criterio, ha forjado,
ese carácter pausado, 
hasta la posteridad,
en que todo se compensa,
y en la labor, por su empeño,
ves realizado el sueño,
de encontrar tu recompensa.


Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Tan sólo un hombre… Un poeta.

Un hombre, solo frente al mundo,
tan sólo una voz, se oye acaso,
como una profecía, ante el ocaso,
eleva el pensamiento más profundo.


¿Un hombre? Me dirás que es poca cosa,
pero ha creado un verso, un pensamiento,
que surge desde un sólido cimiento,
labrando la palabra más hermosa.


Un hombre es una voz, palabra inquieta,
que emerge desde el agua, en la marisma,
palabra que renace, por si misma,
entre divagaciones de poeta.


Su vida es una triste alegoría,
que trata de llenar en las conciencias,
virtudes, delicadas transparencias,
sobre una opacidad, que nubla el día.


Un hombre, pensamiento que sincera
toda su voluntad, y día a día,
expresa su sentir con poesía,
llevando sobre si, alas de cera.


Que bajo un sol de angustias, se derrite,
mas, sigue su labor con ansia pura
y piensa que tal vez, con su escritura,
mantiene esa verdad, que siempre emite.


Alguien lo leerá y vendrá conmigo,
a disfrutar del verso y sus bondades,
para vivir sus muchas cualidades 
y tomará en sus manos mi testigo.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





La armonía atrae la felicidad.

Quiero encontrar la verdad,
con esa certeza plena,
que siempre se da por buena,
a sentir su realidad.


Quiero hallar en la espesura 
de toda una confusión,
el latir de un corazón,
que me trasmita ternura.


Quiero que tu vida sea
una meta a conseguir
y la dicha en tu vivir,
pretendo ser, quien la vea.


Acaparar cada instante,
en un recuerdo furtivo,
sin otro afán, ni motivo,
que dar un paso adelante.


Porque nada se detiene,
todo se alcanza, y se estima,
cuando se alcanza la cima,
porque se va, como viene.


Y en virtud de un sentimiento,
nuestra vida favorece,
ese instante, que merece 
la intensidad del momento.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.