tratando de imaginar,
como se puede lograr
comprender nuestro universo.
Al ser impío o converso,
no veo la diferencia,
no conocemos la ciencia
y el criterio es muy diverso.
Tan sólo sé la impresión
que queda sobre mi alma,
cuando me transmite calma
a mi pobre corazón.
Producto de una emoción,
que no he buscado, ni niego,
porque facilito el riego
de una nueva proyección.
Agua de vitalidad,
que bombea mi latido,
para encontrar un sentido,
dentro de mi realidad.
No sé, si es ficción o es cierto,
lo que ahora vivo y presiento,
no diseñé su cimiento,
su código, no es abierto,
se puede ver y admirar,
usando un código afín
de esta realidad sin fin,
que nos llega a limitar.
La razón es precipicio,
cuando ya no puede ver,
pues no llega a comprender,
si hay un final o un principio.
Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario