viernes, 13 de junio de 2025

Soy rama del árbol viejo.

Poco a poco va llegando,
el fin de todos los días 
y entre penas y alegrías,
los iremos recordando.


Años de bonanza y bienes.
pretendemos recordar 
y no así, ese malestar 
que pesa sobre las sienes.


Todo tiempo inapropiado,
queda apagado y vencido,
aquello que hemos vivido,
queda en sombras del pasado.


Llega ese tiempo remoto,
como un nuevo nacimiento,
clave del discernimiento,
del cual me siento devoto.


Soy rama del árbol viejo,
siempre a mano, mi palabra 
que en mi ética se labra,
en un amable consejo.


Deshaciendo todo entuerto,
llegando a la conclusión,
que nuestra navegación,
ha de llegar a buen puerto.


Alma con las directrices,
que no están en el guion,
han levantado el telón,
tanto actores, como actrices.


Un elenco mejorado,
porque nada satisface,
lo que muere y se deshace,
bajo un triste decorado.

Por rebelde y por proscrita,
vuelve el verso apuntillado,
sobre un texto recobrado,
en toda palabra escrita.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









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