en llamas.
Inmenso cielo, como un mar esculpido
en las alturas.
Sangre de nubes heridas por las cimas
de las montañas.
Rojo apuntillado, sobre las coronas que fulgen
en los atardeceres.
Ánima del día que, cae vencido
entre las sombras de una noche de silencios
y murmullos.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario