cuando nunca se amó, y por conveniencia,
se desploma el cariño en la conciencia
y se siente que fue, sólo un fracaso.
Nuestro tiempo, sólo ha sido fiel testigo
de un engaño cruel, pues fue ficticio,
para quien siempre miente por oficio,
ni siquiera llegué a ser su amigo.
Pues, nunca maduró, estuvo verde
y jamás prosperó, no hubo substancia,
en el odio forjó la circunstancia,
de perder la razón, y ahora muerde.
Ese amor me dejó triste y herido,
sólo fue una limosna, que en esta vida,
me apartó de tu lado en la medida,
en que brota el dolor, pues te he querido.
Hoy asisto a un amor, que sepultado,
vuelve a mi, procurando hacerme daño,
no caeré en su red, pues el engaño,
un día perdoné y lo he olvidado.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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