que a la tierra, va barriendo
y todo va sucediendo,
se avecina un temporal.
Desde la cumbre más alta,
entre las montañas, suena
una voz, profunda y plena,
que a todos nos sobresalta.
Una voz antigua y seca,
un eco que se prodiga,
como grano de una espiga,
que deja a la planta hueca,
al caer y desgranarse
con una pérdida triste,
pequeño grano, el alpiste,
que pronto va a separarse.
La voz del viento, se anuncia
entre riscos poderosos,
son gigantes temerosos,
temblando ante una denuncia
que arrastra piedras inertes,
en sucedidas tormentas,
con sacudidas violentas
de pesadumbres y muertes.
Telúrica voz, viento impío,
que borra todas las huellas
y el brillo de las estrellas
con un noctámbulo brío.
Viento triste, viento amargo
que, desde tu helado aliento,
nos nublas el pensamiento
con temor, y sin embargo,
las páginas de una vida,
que pasaste con premura,
al vivir esta aventura,
jamás se dio por vencida.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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