viernes, 17 de marzo de 2017

El horror de una violación

El sexo mal dirigido y expresado.
Espada de ignominia desde una vertical
de egoísmo e inconsciencia,
hacia la hendidura fértil, que cierra 
el cuerpo ante el abuso y la boca 
se llena de lamentos.

La muerte, no sólo es física, el alma 
agoniza en la pena y algo se rompe 
en el interior, algo que no se puede reparar.

Las cicatrices en el alma, no se curan
con el tiempo y en la memoria 
siguen ardiendo los ojos, entre la ira 
y la desesperación.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Una bola de estiércol dentro de un sueño

El mundo gira alrededor de una bola
de estiércol y las moscas sustituyen
a los planetas, antiguos y desgastados.

Alguien apretó el gatillo, para matar 
los sueños y en cada despertar,
nos damos de bruces contra el suelo.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Pensamiento, palabra y voz

Haciendo gárgaras aclaramos la voz,
que un día negó el sonido, en una afonía 
decididamente temerosa de romper
el silencio con su estruendo de río
o caudal de sonido, precipitado 
en una cascada,

Desde el centro de poder del vientre,
lleno de aire, preñado de libertad,
la mente que genera el pensamiento,
dirige hacia el tálamo de la boca,
la palabra, con la cual dar forma 
a la idea, que como un relámpago 
deseamos liberar.

El aire es el vehículo para lanzar al éter
lo más grande que podemos albergar...
el pensamiento hecho palabra y voz.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



¿Cuando se envejece?.

El vientre que engendra la desgana,
ha parido la ceguera de luz
y su claustro es vasija vacía, en la que
los coleópteros buscan  los restos 
de humedad en su carcomido 
seno de madera muerta.

Se envejece, cuando se envilece 
la ilusión y se apagan los últimos brillos
en la hoguera de tus ojos.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

A millones de años luz

No es cuestión de adorarte, cuando
has bajado por tu propio pie
del pedestal, que en la gloria
de mis anhelos, forjé para ti
con todas mis ilusiones, cocinado a fuego lento, cada día y por muchos años.

Fué la ignorancia de no saber evitar 
la disyuntiva que fué separando 
nuestras órbitas, viviendo ajenos
al estremecimiento que produce el amor,
en la tangente de nuestros cuerpos 
y nuestras almas.

Lenguajes diferentes en distintas órbitas 
y cuando abrí mis ojos a la verdad,
estabas lejos, muy lejos...
A millones de años luz.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


jueves, 16 de marzo de 2017

Sigilosamente

El sigilo es caminar descalzo 
sobre el filo de una hoja de afeitar.
La sangre brota caliente, para no sentir
el frío del metal, abriendo la carne,
separándola como un Moisés ciego 
abriendo las aguas a golpe de cayado.

La fe transforma la ferocidad del dolor,
en un sacrificio admitido, para tratar
una vez más de espiar nuestras culpas.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

No deseo otra cosa, que tu presencia en mi

No deseo otro arroyo, que la humedad 
de tus labios o el manantial de tu sexo,
dispuesto en su vertical sonrisa.

No deseo otro arco o puente que cruzar,
que no sea el que dibuja tu sonrisa
o tus cejas, en una sorprendida mirada.
Aunque prefiero el arco de tus caderas,
moldeando la ingravidez de tu paso 
al caminar.

Cada poro respira amor desde tu piel,
tendida al sol, desierto de blancas dunas 
o salinas junto al mar de mis anhelos.

Selva fértil de negro y encrespado pubis,
inexplorada isla de aguas, vertientes 
y besos que aletean al borde de tu boca,
para prenderse en otros labios,
durante el inicio de su vuelo.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Cada soñado amanecer

Cuando la tristeza pesa, se hunden
los pies en el limo y dejamos
de atrapar nubes, para coger 
copos de nieve con la lengua.

La cintura es la base de la rotación 
de nuestro mundo, pero las esferas 
gravitan en nuestra mente 
y los sueños están por encima 
de nuestra coronilla.  

Nuestros brazos tienen la capacidad 
de alargarse tanto como 
nuestros empeños.
Basta con decir:¡ Quiero y Puedo! 
Y se abre ante nuestros ojos 
todas las puertas que nos han de mostrar cada amanecer soñado,
para que cada día sea...¡ Perfecto !.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz ".



Luz, sinfonía de color y vibración

La luz es una sinfonía de color,
una incidencia de vibraciones 
en arpegios de siete cuerdas difusas,
que componen un arco que atraviesa
las gotas de lluvia.

La luz es la promesa de una realidad 
esclarecida, la notoriedad palpable 
de las cosas que se manifiestan.

La luz, corazón de vida, pálpito 
que gravita entre explosiones 
de realidades que surgen del vacío
o de la nada.

Venablos que tergiversan una humedad
viviente en calidez.
Caricia, donde los ojos escrutan
el primer sentimiento y lo guarda 
en el interior del alma, tras haber
despertado otros sentidos.

He pulsado en la vida, distintos
 instintos primordiales, descubriendo,
el dolor que deja el amor, cuando cesa
y se hace el vacío en tu interior.

He pulsado a la suerte y no se hallaba 
en casa. Alguien me dijo, que la suerte
no existe y que todo es una persecución 
para hallar tus metas y tus fines.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


¿Destruir para crear?

Se escapa de nuestras manos
un concepto definido,
como parte de un sentido 
en este ser que habitamos.

En nuestra capacidad,
el ser humano ha creado 
aquello que ha imaginado 
para hacerlo realidad.

Su primera condición 
fué ese presagio divino
de dar forma a su destino 
poniendo su corazón.

Ese poder de crear
es un hecho, que innegable,
tal vez sea reprochable 
e incapaz de controlar.

De alterar con sus acciones,
todo equilibrio y sentido 
de todo lo conocido 
establecido en eones.

Crear no es alterar
el pulso del universo,
es la belleza del verso 
en todo lo que has de amar.

Si no sabemos amar,
más que la cruda ambición 
se genera una explosión 
y todo se va a acabar.

No sabemos construir 
sin cambiar las estructuras,
generando arquitecturas
para después destruir.

Rompemos moldes y esquemas,
sin orden y sin conciencia 
y en esa grave imprudencia 
sufrimos nuestro anatema.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

miércoles, 15 de marzo de 2017

El pulso de la noche

El día se disuelve en las sombras,
ante la persistencia de la noche
y clava sus dientes de metal bruñido
en minúsculas esferas, que brillan 
en la negrura de un firmamento,
sumido en un sueño opaco
y desmedido.

La noche luce su encaje 
sobre la densidad de su cuerpo oculto,
ante una voz perdida en los desiertos 
del ánimo.

El viento azota los flancos de las simas,
con sus extremidades en las columnas rotas de sus costillas, que hundidas,
carecen de toda respiración.

Tan sólo un callado verbo 
de alfileres prendidas, suplican
desde su agonía, el pulso necesario,
para sentir su vida palpitar, 
en los ojos de quienes las contemplan.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

martes, 14 de marzo de 2017

Uno de esos atardeceres

Crepusculares rosas sanguinas
en las abisales columnas del cielo.
Descendidas o desceñidas
de sus talares vestiduras, en un encomio
de terrenas constancias.

Cae la luz, venablo descreído de ilusión 
de claridades, en manos de un dios 
que bosteza ante su creación,
pálpito que mengua entre las sombras,
entre los traviesos guiños 
de las estrellas.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


En tu desnudez

En tu desnudez, nada oculta tu cuerpo 
de pan reciente, níveas manos 
y de rojos de sangre pasión,
prendido en tus labios.

En tu desnudez, sólo el agua primigenia,
en un manantial que brota 
de una sonrisa o las aladas notas
de un suspiro.

En tu desnudez, una pérdida de pudor 
y ese atrevimiento de ceñir
tus caderas con mis manos y abrazar 
el sueño de besar tu boca.

En tu desnudez, un amanecer 
en tus ojos y una gratitud de contacto,
sobre las perfectas esferas de tus senos.

Abrazar, sin un declarado hirsutismo,
la seda que tu piel ofrece 
a la dulce caricia de la brisa.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Por si no amaneciera

Quiero abarcar tu cuerpo 
y privarte de las sombras,
para que tu divina claridad 
llene cada espacio de mi habitación.

Quiero grabar tu imagen en mi mente,
sin fuego, sin ceniza, con la perenne
presencia de un rayo de sol 
sobre tus cabellos, desenredados por el viento.

Quiero sentir tu piel en mi piel 
y no apartar un ápice, ese roce que produce destellos de luz
sobre mis pupilas.

Vivir en esa ilusión que crece
y florece en el otoño de mis días,
como reciente primavera.
 
Por si acaso, un día no te encuentro
de nuevo.
Por si no vuelve a amanecer.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


La gran tragedia

La gran tragedia es no ser reconocido 
e incluso ignorado.

Detenido el giro en la única hoja
suspendida en el hilo de una telaraña.

Nos muerde el tiempo y nos arranca
pedazos de vida, migajas que quedan
sobre el camino.

Algunos las recogen y otros, indiferentes
las pisan.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


La ternura fingida y caducada

Todo es un rastro, una estela que 
sobre las piedras queda,
no hay un diálogo de intenciones,
ante el propósito de pasar desapercibido.

Nada se cuenta, murieron las leyendas,
cuando los héroes cayeron 
tras la última batalla.

Frente a un espejo, nadie soporta
ver su propia imagen, pues la idea
de nosotros mismos, en nuestra mente,
no corresponde con el reflejo de aguas
que queda sobre dicho marco.  

Disimulamos las líneas rectas 
para esconder la dureza 
de los semblantes y  asomamos
una lágrima, no por ganas de llorar,
sino para ablandar las expresiones 
estáticas en insomnes, que en los huecos vacíos, tratamos de llenar
de ternuras con mantequilla caducada.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

No hay ofensa, si no llega a afectarte

Sólo huele mal, lo que es capaz
que  ofender nuestro olfato
y torcer el rumbo de un gesto afable.

La ofensa es la deliberación con el propósito de romper la armonía 
y el equilibrio.

Los soldados de la nada, disparan
su indiferencia bien apuntada
hacia sus objetivos y consiguen
que se anulen todos los resquicios,
que de nuestra atención eran requeridos.

La insensatez es el caldo de cultivo 
de todos los monstruos.
Aquéllos, cuyas cejas se hunden
en los oscuros cuévanos, donde
mueren sus ojos.

La Luz y su brillo, molestan a los que 
se esconden en la oscuridad y piensan
que todo es malo, porque ellos lo son.

Escrito en Marzo 2016 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

lunes, 13 de marzo de 2017

Una luminosa sonrisa

Si me has dado tu sonrisa,
te daré mi corazón,
sin más meta, ni intención 
que tu aliento, como brisa.

Porque en tus ojos, cautivos
los míos se habrán quedado,
en ese tiempo extasiado,
siendo la causa y motivo.

Sonrisa de luz de vida,
imagen, que en lo mineral
siento eterna y sideral,
en media luna perdida.

Sonrisa de cascabel,
de blancos dientes, frescor
que es hálito de un amor,
sin ornato u oropel.

Que siento sobre la piel, 
como una voz susurrante,
quiero guardar ese instante 
de puro sabor a miel.

Escrito en Marzo 2027 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".




domingo, 12 de marzo de 2017

Vivir y dejar vivir

Cuando se ignore el rencor 
por ser un desconocido,
la pena habrá merecido 
vivir por pleno el amor.

Por fin habremos  logrado 
que sea una realidad,
vivir en comunidad 
sin ser dibujo animado.

Nacido de la porfía 
de imaginar como cierto 
un deseo y su concepto
como mera fantasía.

Nuestros sueños son anhelos,
que nunca vimos cumplidos,
buscando siempre un motivo 
sin tomaduras de pelo...

De ver de una vez cumplida,
sólo nuestra expectativa,
para hacer más permisiva
nuestra propuesta de vida.

Y vivir intensamente 
el gozo de conseguir,
vivir y dejar vivir
y así sucesivamente.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


Encuentros bajo los cabellos de lluvia

Cabellos de fina lluvia sobre las desiertas
calles.
El  agua discurre, pensamiento último 
de una lágrima, que en la nostalgia 
se derrama desde los cielos.

Es domingo y la tarde se va ciñendo 
hacia una predecible noche
y una relajada monotonía de pasos
en las avenidas.

Mis manos, antes cuencos vacíos,
se llenan de sinceras presencias,
en un saludo y apretón de manos.

Los ríos tan sólo se encuentran
en el delta de su desembocadura 
hacia el mar, pero las personas fluyen
con una intención de vida, 
hacia inexorables encuentros.

Escrito en Marzo 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".