de cerrar los ojos y perderme cada curva
de tu cuerpo, o ese agitarse, embriagado
ante el perfume que destila, cada uno
de tus poros.
Dormir a tu lado, es admitir sin reparos,
que el contacto con tu piel, hace que hierva
mi sangre.
Mi sangre fluye por ti en cada latido,
como un caudal de pasión, que necesita
llegar al remanso de tu regazo.
Para vivir en el valle, donde la vegetación
se espesa, por expreso dictamen del deseo.
Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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