domingo, 29 de junio de 2025

Hacia el horizonte de un nuevo día.

Una luna oronda, de pan reciente, brilla
en la oscuridad de la noche, y ésta desaparece 
entre los dorados cabellos del alba.


Las magnolias abren sus pétalos
 en la brevedad de un vuelo de aromas,
que impregna el aire.
El aire es un cálido murmullo, un hálito de vida,
respirando en un nuevo día.


El calor muestra la fatiga de las ardorosas 
frentes, goteando linfa en los cuerpos extasiados.
Los ojos temerosos abren sus pistilos sorprendidos, llenándose de luz, mientras 
las hojas del magnolio adquieren un tono
de cuero marrón, tapizando un suelo,
aún no hoyado.


Los caminos de hierba con su sed de rocío,
se alargan hacia el horizonte, como una lengua 
ávida, buscando sus límites, en la exploración 
de su incertidumbre, llenando sus vacíos 
con el eco de nuestros pasos.

Existe un infinito que, sólo fluye en nuestro
anhelo, y nuestra sombra es proyectada,
bajo la luz de un sol que, continúa ardiendo 
en el horizonte.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





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