y un torrente de luz inunda tus retinas.
Desde un silencio enclaustrado, el sonido
rompe las rocas inertes en tus oídos,
y súbitamente suben las escalas
de tu percepción a niveles increíbles.
Apenas un verbo, un verso o una palabra,
para empezar a comprender, el misterio
que encierra cada descubrimiento, sin antes
ser detectado por nuestros sentidos.
Un camino se traza ante nuestros ojos,
al despejarse la espesura o la incógnita,
que impedía el paso a la sensación maravillosa
de sentir y vivir.
Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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