dentro de sus pupilas.
Dicen que el diablo, habita en su conciencia,
pero a decir verdad, hay un ángel cuyas alas,
arden en el crepúsculo de la razón.
Señor Gato, transeúnte en los desiertos
de Egipto o inquilino en las altas tierras
del Tíbet.
Penetras con tus ojos, el interior de las almas
de los seres humanos, que gravitan
en las esferas de todas las realidades posibles.
Nada cabe ya en la memoria, las imágenes
yacen en los lugares más recónditos
del subconsciente y el verbo se abre totalmente, ante los atónitos ojos del gato.
Él conoce el secreto del alma humana
y todo aquello que esconde, bajo la espesura
de sus cejas.
Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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