domingo, 22 de junio de 2025

En el curso de la vida.

En el curso de la vida, uno se siente afluente 
de muchos ríos, o cauce en el que navegan
todas las situaciones imprevistas, 
que se niegan a sumergirse en el olvido.


Por ello, la línea de flotación dependerá 
de la voluntad de arraigarse en la orilla,
o descender hacia los abismos de la razón,
en busca de nuevas experiencias.


En el curso de la vida, caben todos 
los naufragios posibles y un último rescate,
cuando ya nada se espera y la isla 
más próxima, nos aísla en una 
turbia soledad, hasta ver nuevamente,
brillar el sol sobre nuestra nuca, abriendo 
los ojos a una nueva perspectiva,
que nos permita ampliar nuestros horizontes.


Ahora la sensación,  es la percepción 
inequívoca, de una realidad 
anteriormente soñada 
y pocas  veces percibida.
Todo se abre ante el entendimiento, 
y la luz, lejos de herir nuestras retinas, 
refracta la  imagen pura de la ternura, 
proyectando la versión más vital 
y profunda de todos los espejos, 
que fuimos rompiendo  en la opacidad 
de una triste existencia.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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