no te vayas a caer,
el mar puede parecer
que es como una inmensa charca.
Pero es la amante, que estaba espera,
verte dentro de su seno
y es un rápido veneno,
cuando la marea es fiera.
En su superficie, calma
para atraer tu atención,
mas, su oscuro corazón,
quiere arrebatarte el alma.
Tenerte entre las deidades
que el océano dominan;
sus intenciones lastiman,
entre las profundidades.
Nunca pierdas el timón,
sujeta bien, con tu mano
el remo en su justo plano
y mantén la dirección,
Todo el mar está en tus venas
y no debes zozobrar,
tu destino es navegar
entre alegrías y penas.
Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
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