sábado, 18 de octubre de 2025

Los sueños rotos.

La lágrima al fin surca sus mejillas,
con su sensiblera muestra de cariño,
a veces pensamos igual que ese niño,
que juega en la calle, con cosas sencillas.


Vive la emoción, de primera mano,
juega a ser muy grande, y así cuando crezca,
tendrá algo muy bueno, algo que merezca,
mostrar con orgullo, pues no ha sido en vano,
soñar y vivir esa fantasía 
de ser un gran hombre, siempre respetado,
que borra y repasa, con la pleitesía,
carente de dudas en su cometido.


Él juega y conoce ese paradigma,
de una vida al uso, una vida digna,
porque en sus mayores, siempre la ha advertido.


Él juega, creando desde su inocencia,
un mundo feliz, en este prefacio,
pero el tiempo ahora, camina despacio 
y debe tener tesón y paciencia.


Estos sueños rotos, se recordarán,
cuando llegue el tiempo de la madurez,
que acabe sin duda, con esa niñez,
que algunos adultos, no comprenderán.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.  

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






viernes, 17 de octubre de 2025

Hallando la paz en mi calma.

A mi calma y mi paz, jamás las niego 
la luz que brota por la perspectiva,
que pueda resultar más positiva 
y alcance su labor en mi sosiego.


A mi calma le dibujo una sonrisa 
y un saber estar inmóvil, laso,
la vida ralentiza un breve paso 
y vuelve en los aromas de la brisa.


Detiene esas prisas tan nocivas,
que nunca nos conducen sabiamente,
nos llevan hacia abismos de la mente 
y llegan en las horas permisivas.

Regresa lucidez al pensamiento,
pues nada se atropella en esa idea,
que busca una razón, para que vea
el fondo de todo un razonamiento.


Mi calma se acomoda y se satura 
en esa sobriedad, que se destila,
cuando en mi soledad, también perfila,
la mágica intención de su estructura.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 15 de octubre de 2025

Siempre se adora, cuando alma se enamora.

Me ciño a tu cintura de niebla esclarecida,
bajo una lluvia densa, que se muestra copiosa,
sin pretender en mi ánimo, conseguir otra cosa,
que un instante precioso, en un rapto de vida,
en esos sobrios márgenes, de un tiempo entretejido.


A base de constancias sobre encuentros fortuitos,
dedico mi atención, y silenciando gritos,
te guardo con mi amor, sin un solo quejido.


Hallándote en la luz, detrás de los visillos,
me acerco hacia un contacto, más puro y más sincero.
No sé si por amor se mata, pues si muero,
he de tómalo en serio, no es juego de chiquillos.


El juego del amor me arrastra a la tristeza,
llegando con tu ausencia, si no te siento cerca 
y acaso, mi obsesión es tan vacía y terca,
que la preocupación ocupa mi cabeza.


Como un rayo de luna, que emerge en la distancia,
acudes a mi mente, en noche entreverada,
soñando en mis anhelos, que alguna madrugada,
me traiga un despertar feliz, y en su constancia,
podré sentir la vida, que por plena,
la he visto florecer con tus progresos,
llegando con tu amor, hasta mis huesos 
creciendo hasta formar la luna llena.


Son fases de una misma sensación,
que acude en el amor, y cada noche,
me inundas con tu luz, en un reproche,
que intenta ser el centro de atención.


Así se manifiesta un corazón,
cuando el amor es todo un sentimiento, 
que busca sólo el reconocimiento 
de ser objeto de mi adoración.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 14 de octubre de 2025

Un capítulo de nuestra historia.

¿Somos o no somos?.
¿Estamos, o ya no estamos 
y tan sólo presenciamos 
los ángulos que son romos?


En una sala de espera 
vemos pasar nuestra vida,
con la mirada perdida,
como otra vida cualquiera.


Y ante un cristal empañado,
las huellas quedan borradas,
si acaso, algunas miradas 
retornarán al pasado.


En un tiempo indefinido
se pierde en nuestra memoria,
cada paso en nuestra historia,
con un único latido.


Son impresiones sentidas,
que ahora se van deshaciendo,
mientras está anocheciendo,
y permanecen dormidas.


Tal vez, fueron tan livianas,
que apenas si se sustentan 
y sin duda, representan 
que se vivieron con ganas.


Mas, todo queda bien dicho,
porque su huella imborrable,
en un día memorable,
no fue, tan sólo un capricho.


Fue un giro en el intelecto
que ha guardado en mi memoria,
un capítulo en la historia,
con un dictado perfecto.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 13 de octubre de 2025

Oculto detrás de su propia mentira.

La verdad no crece, tampoco se estira,
porque nada es cierto, la duda inminente,
va ganando puestos, allá entre la gente,
que adoran el brillo de una gran mentira.


Porque el atractivo, no está en la verdad,
está en la mentira, que esconde su cara,
con esa apariencia, tan extraña y rara,
que nos muestra el filo de otra realidad.


La verdad de antaño, queda soslayada,
la mentira en cambio, es esa aventura,
que llega sin prisa, desde su andadura
y queda en la sombra, muda y silenciada.


La verdad se enfrenta y luego responde,
con un argumento sólido y creíble,
que la hace más fuerte, tal vez invencible,
porque es más sincera y jamás se esconde.


Pero la mentira es la gravedad,
que se admite sólo ante el desvalido,
que pierde su rumbo y se ve perdido,
por eso se oculta ante la verdad.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 12 de octubre de 2025

El tiempo espera, paciente en su esquina.

Acierto a pensar,
que nada perdura
y el tiempo disuelve 
todo lo que envuelve
en su envergadura 
e intenta flotar.


Mas, ancho es el mar
y el tiempo maneja
la esfera que deja
pronto de girar.



Y cae por su peso,
se hunde lentamente,
y aunque que se lamente,
ya no habrá regreso.


Todo se dibuja 
sobre su encerado
y queda borrado 
con saña, y empuja 
hacia el arrecife,
el frágil esquife,
de toda ilusión.



Su navegación,
ante una tormenta,
por su riesgo, aumenta 
la disposición,
a perder la calma
de su vida incierta,
porque queda abierta 
la herida en su alma.


Y se precipita 
en su amargo olvido,
lo que se ha vivido,
porque se limita.


El tiempo es sin duda,
quien roba ilusiones,
de los corazones,
pues todo lo muda,
disuelve y olvida.



Frágil es la vida
que el tiempo domina,
todo se termina 
y nada nos queda,
el tiempo la enreda
y espera en su esquina.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









viernes, 10 de octubre de 2025

Los poetas.

Somos el pan que alimenta 
la vida que nos sustenta.
Somos fuentes de verdad,
bandera de libertad.


Somos la palabra escrita,
la voz que ha sido proscrita.
Somos dolor de saeta 
y alegría, en los amores
que mitigan los dolores 
con un alma de poeta.


Somos la tierra y el cielo 
en perfecta conjunción.
Somos la revolución,
en la sangre de un anhelo.


Somos esa minoría 
que quiere ser escuchada.
Somos la idea labrada 
en el pan de cada día.


Somos poetas, y alzamos 
nuestras voces, pretendiendo,
que se nos vaya entendiendo 
los versos que os entregamos.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







jueves, 9 de octubre de 2025

Falto de recursos.

Se escucha una voz, y allí nadie acude,
la tristeza es musgo verde, que se oxida,
y queda flotando esta voz, perdida 
en un hueco inerte, y ahora la sacude.


El viento despierta desde su letargo,
al ver que su epístola sigue vacía
con leve murmullo de melancolía
y el camino es más estrecho y largo.

Se escucha una voz, y es tan sólo un eco,
que parece hablar desde el pensamiento
y queda vacía, mecida en el viento,
oculta en un lóbrego y oscuro hueco,
que nadie contempla, ni tampoco escucha,
la vida transcurre y su prisa es mucha.

Se malgasta el tiempo con un mal vivir,
ante los espejos, que clarividentes,
se quiebran despacio, hiriendo a las gentes,
que tan sólo esperan la paz al morir.


La vida sin voces, no tiene sentido 
y en la inmensidad del azul del cielo,
cortos de esperanza y ávidos de anhelo,
somos el destino de un tiempo perdido.

Tristemente ciego, porque en su ceguera,
se vuelve a caer sobre la escarpada 
meseta, que tiene su cima cortada,
y ese es su destino, su vida es severa.

No remonta un rio, falto de caudal,
no abrazan sus aguas, el cuerpo desnudo,
de quien por flotar, lo intentó y no pudo,
hallando en sus aguas un triste final.


Porque no pensó, que en la esquiva suerte,
no tuvo un recurso, presto y a la mano,
tan sólo sintió, como un ser humano,
el frío que queda al besar la muerte.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 8 de octubre de 2025

Lírico y autodidacta.

Nunca fui, ni soy de nadie, 
tan sólo observo cómo crezco
y pienso que mi suerte, la merezco,
desde ese punto ciego, donde irradie.


Mi voluntad es firme en la quebrada 
angustia, que ante mi, se cae vencida 
y celebro con mi canto, toda vida
que intento no dejar por ignorada.


Presiento a cada paso, esa alegría 
que quiero contagiar con mi locura,
el mundo está sumido en la amargura 
no sé por animarles ¡Qué daría!.


Entrego mi caudal de poesía
a quienes no valoran mi labor,
ignoran que yo siento un gran amor 
en estas expresiones, cada día.


No sé, si han olvidado, que la rima
es grácil y promueve un sentimiento, 
que brota desde un puro pensamiento 
y lleva su lirismo en alta estima.


Por ello el verso libre, en su medida,
ha de dejar un paso a ese lirismo,
que tiene cada verso, por sí mismo 
y en cada rima lleva nueva vida.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 7 de octubre de 2025

Sin la luz de un faro guía.

Resbala la incertidumbre,
como en un suelo encerado 
y no sé, si ya has notado 
un hedor a podredumbre.


Es por la inseguridad,
que denota un paso en falso,
como estar ante un cadalso,
perdiendo tu realidad.


Un titubeo reciente,
al pasar y detenerse,
lejos ya de entretenerse,
caminando entre la gente.


Buscas en tu soledad 
un supuesto y firme amparo,
cuando en nuestra ruta, el faro 
carece de actividad,


Y nos vamos adentrando 
en los peligros del mar,
pues no sabemos nadar
y nos vamos descuidando.


Nos alejamos del puerto 
y llegan las marejadas 
entre las olas peinadas
de un mar agresivo y cierto,
que nos llama y lo tememos,
porque remonta la cima 
de nuestra perdida estima
¡Y es todo lo que tenemos!
Un temor a pronunciar 
una afirmación sincera,
ante una vana quimera,
que nos hace zozobrar.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 6 de octubre de 2025

Una dulce mentira.

Quiero mentir a la vida, su deseo de morir,
porque yo quiero existir,
para siempre y sin demora.
Un minuto, en una hora 
define una eternidad,
porque no hay mayor verdad,
que el tiempo que se atesora.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




La risa es muy saludable.

Vamos tocando fondo y hacia el techo,
van nuestras esperanzas, porque el cielo 
tiene esa dimensión, que en nuestro anhelo 
dejamos que repose en nuestro lecho.


La vida nos sorprende con un giro
y vuelve todo impulso del revés,
lo mismo que una hoja por su envés,
que queda volteada en un suspiro.


Suspira el corazón, y en sus razones,
fluctuan las ideas luminosas,
que llegan con sus galas más hermosas,
brotando como el aire en tus pulmones.


Por respirar la vida en cada instante,
a cada sorbo, baja a la garganta,
por ello al suspirar, el alma canta
un himno en libertad, y ya es bastante.


Acaso, con un rictus de tragedia,
se mueve una intención y despabila,
por esa fluidez que ahora destila
y todo en un segundo se remedia.


La risa fue en un tiempo censurada,
como si fuera un pésimo pecado,
si el tiempo del humor, no ha terminado,
que vuelva, resurgiendo de la nada.


La risa es la cabal liberación,
de todo lo que al alma resentida,
le aporta otro nivel, le da la vida
y anega en su experiencia a la razón.


Tan sólo existe un puro corazón,
que observa que la vida es disfrutar
y es algo que se debe matizar 
en aras de una única ilusión.


Debemos disfrutar, sin tener prisa,
de todo lo que el mundo nos ofrece 
y ver que la tensión desaparece,
al liberar el llanto con la risa.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.  

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

domingo, 5 de octubre de 2025

Mi padre, mi guía.


Te me apareces en los espejos 
inacabados de mi memoria,
como una densa y profunda historia,
que se completa con sus reflejos.


Y entre las brumas del pensamiento,
brota de nuevo tu imagen pura,
con una nota firme y segura,
que agita todo mi sentimiento.


Estás conmigo, porque presiento 
que no te fuiste, y en tu regreso,
sigues el curso de tu progreso,
en un lejano y próspero intento.


Fuiste en mi mente, luz que destella,
al comprender tu filosofía,
fuiste la imagen clara del día,
que me mostró que la vida es bella.


Fuiste mi guía, y en mi camino,
de ti aprendí a vivir sin miedo,
llegaste a mi, con un nuevo credo,
para forjar mi propio destino.


Fuiste virtud, que siempre perdona
y me enseñaste, que la bondad,
es algo útil en mi heredad,
para sentirme buena persona.


Que en esta vida se necesita 
un gesto amable y una sonrisa
y una palabra, justa y precisa,
será la cumbre de mi visita.


Que en este mundo, queda tu huella 
y en alta estima queda el sabor,
de lo que hicimos con mucho amor,
porque sin duda…¡La vida es bella!.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


sábado, 4 de octubre de 2025

Más allá de los remotos y altos cerros.

Más allá de los remotos y altos cerros,
donde el viento va peinando sus laderas
se oyen voces muy lejanas, lastimeras
y se escuchan los ladridos de los perros.


En su vieja cabaña, el leñador 
se protege de los fríos invernales,
cae la nieve, empañando ventanales,
por el fuego que crepita en su interior
y se cuentan los minutos a diario,
a la espera de que pase esta estación,
suspirando con la vaga sensación,
de vencer un soliloquio, por precario.


Es tiempo que, marchito en soledades, 
al calor puede sentir reconfortante,
pues aún queda mucho invierno por delante 
y un vacío, entre sus muchas humedades.


Hoy, la leña consumida bajo el fuego,
deja un cálido sabor en la añoranza,
como un sueño, que se siente y no se alcanza,
enredado en un sin fin, su extraño juego.


En las llamas, danzan sombras espectrales 
y los ópalos de fuego se disipan,
pues vencidos por las sombras, participan 
con el humo del hogar, en espirales.


El invierno se despide, y en la espera,
ve nacer un brote nuevo de esperanza,
es la vida que renace con su danza,
celebrando una perfecta primavera.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





viernes, 3 de octubre de 2025

Aquel hombre solitario.

Se detenía sobre su propia sombra,
como perseguido por un mal augurio.
Llevaba en su rostro una tristeza 
de gris plomizo y el arco de sus cejas,
tenía un trazo débil, que culminaba bajo 
las numerosas arrugas de su frente.


Nunca supimos a ciencia cierta su edad,
parecía deambular entre todas las edades
y ninguna.
Calladamente, otorgaba el don de la duda 
y aun siendo de pocas palabras,
nunca te negaba una breve conversación.


Se diría, que era ajeno al mundanal ruido 
y en su silencio, a veces brotaban lágrimas 
de melancolía.
Era triste, con esa dulce tristeza que lleva 
sabores de añoranzas.


Vagaba como un espectro por las calles vacías 
y un día desapareció, con los primeros rayos 
de la aurora.
Tal vez, la única compañía que amaba,
era su profunda soledad.
Se fue sin despedirse, en busca de un nuevo sol, 
que consiga apaciguar las tormentas,
que se presentían, cuando entre sus silencios,
se escapaba un suspiro helado y sus párpados 
caían por el peso de sus meditaciones.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 2 de octubre de 2025

Un viaje sin un final.

El viaje nunca termina,
si parece detenerse,
puede ser, por atreverse 
a remontarse, y culmina
otro nuevo recorrido 
sobre el camino trazado 
y una vez, ya descansado,
recobra el pulso perdido.


Caminamos todo el trecho 
con la voluntad en alto,
para presenciar un salto 
que nunca llegará hasta el techo.


Por razón y por derecho,
nuestro sino es caminar,
cruzar la tierra o el mar,
con la ansiedad sobre el pecho.


Nuestro aliento se dirige,
hacia el rumbo que nos rige.
Y hasta el fin de nuestros días,
entre penas y alegrías,
llevamos poco equipaje,
tan sólo, un único traje,
porque si la vida ataja,
nos servirá de mortaja.


Lo demás, aquí se queda,
siendo polvo en el olvido,
de poco te habrá servido,
si, al seguir en la vereda
de este viaje sin final,
que a veces no se disfruta,
te desvías de la ruta
del trayecto original.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 1 de octubre de 2025

La absurda moda de la estupidez comúnmente aceptada.

La necedad del ser humano, produce 
la cremación de su espíritu.
Como una invocación a sus propios demonios,
se desplaza estrepitosamente, resbalando 
hacia la orilla de la boca de sus instintos 
y perece la parte más sutil de su anatomía,
dejando al descubierto su forma de expresión 
más grosera.


Se queman sus redes neuronales,
al aplaudir la estupidez reiterativa 
de los cómicos desahuciados del encanto 
de la risa.


Un lamentable rictus desgarra sus bocas
y una basura, repleta de insectos malolientes,
penetran en ella.
Lo burdo se instala en sus mentes, 
con una moda aceptada y difundida,
por quienes añaden los cerebros inválidos 
en las nauseabundas ensaladas, que son 
devoradas en medio del hastío 
y la mediocridad.


Existen ángulos muertos en las memorias 
desquiciadas.
Se clavan agujas en los ojos y se cosen 
los párpados, para emular un arte,
que ni conocen, ni comprenden, y niegan 
todo lo que no queda al alcance 
de una declamación ruidosa y sin fundamento 
reconocido, entre las esferas sociales que,
aún no han sido contaminadas,
 por el mal gusto de sus trágicas decisiones.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Por no saber vivir.

Se va tocando fondo,
el limo es la presencia 
que queda ante la ausencia 
en un mundo redondo.


Bajamos desde el techo 
y nos precipitamos 
en algo que, aunque odiamos,
nos lacra por derecho.


Bajamos al abismo,
hacia un infierno crudo,
y se nos hace un nudo,
pues no es un espejismo.


Es otra realidad,
la que ahora nos habita 
y no se necesita 
tener sinceridad.


Basado en los temores 
y en las indecisiones,
arden los corazones 
entre los tenedores.


La sopa está servida 
y el caldo de cultivo,
encuentra su motivo 
en tu maltrecha vida.


Ahora toca sufrir 
toda su consecuencia,
carente de inocencia,
por no saber vivir.


Así se desmadeja 
el hilo de tu vida,
abriéndose una herida 
en tu profunda queja.

Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


martes, 30 de septiembre de 2025

La vida es sólo un instante.

La vida es sólo un instante 
que merece ser vivido,
en un único latido,
con un paso hacia adelante.


La vida pudiera ser,
ese don maravilloso, 
la belleza de lo hermoso 
en un nuevo amanecer.


Una flor que queda abierta 
en un bostezo silente,
un relámpago incipiente,
que en la noche, te despierta.


Un resurgir en la aurora,
con ese brillo extendido,
sobre un pájaro dormido,
cuyo vuelo se demora.


Un aleteo que mueve
el aire que te circunda 
o esa brevedad, que abunda 
al derretirse la nieve.


Un camino que se agota
y sobre el cansancio queda,
la suavidad de la seda,
suspendida en una nota.


Una caricia furtiva 
que agoniza entre tus manos,
en esos recuerdos vanos,
que aparecen en cursiva,
como esa leve escritura,
que se queda en la constancia,
de una señal de la infancia,
al recordar su dulzura,
o esa triste vocación 
de intuir, para tu mal,
que todo tiene un final 
y es fruto de una emoción.


Que al igual, que ahora se intuye,
recorre tu cuerpo inerte
y en el beso de la muerte,
esa ilusión, se destruye.


Quedando un vacío intenso,
al sentir la redención 
en la fe y resurrección,
de todo lo que ahora pienso.


La vida es sólo un instante 
que merece ser vivido,
en un único latido,
con un paso hacia adelante.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


lunes, 29 de septiembre de 2025

La soledad es presa del olvido. (Alzheimer)

Hay un silencio que gime en los espacios vacíos.
Un alma que vaga en la noche eterna,
sin sonido apenas.
Una lágrima caliente, que se desliza 
sobre el rostro único, de una ausencia
con la angustia clavada en su soledad.


Se marchita la flor de su juventud,
entre divagaciones de pensamientos,
que se desmontan en una realidad,
que pesa gravemente sobre sus espaldas.


Hay una severa rotura en su corazón frío 
y una vertiente vertiginosa hacia la nada.
Una nada que peina sus cabellos de olvido,
con la mesura de los días que caducan
sobre el calendario.


Se mata la inconsciencia, entretejiendo 
poemas con las hebras secas, como un hilo 
que se alarga sobre la hierba pisada,
como queriendo resucitar la frescura 
de antaño.


Los ojos se marchitan 
en una lectura incómoda y se va perdiendo 
la memoria, en los caminos desandados,
durante la última lectura del rumbo, 
entre los hallazgos de los límites,
que se franquean, a golpe de pie desnudo 
sobre las dunas del tiempo.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 28 de septiembre de 2025

Reconciliación.

La duda te atormenta en la razón,
el viento sopla fuerte y llueve ahora 
y en estas soledades, colabora 
la sombra de una triste decepción.


Cuando se ha destruido la semblanza 
de todo lo que hayamos construido,
no queda, ni el más mínimo sonido,
que colme en mis oídos, mi esperanza.


Tan sólo escucho el trueno en esta historia,
o acaso un rayo inerte en mi recuerdo,
no sabes lo que duele y cuanto pierdo:
Un trozo de papel en mi memoria.


El fruto en la amistad, es esa honesta 
palabra, que define un compromiso,
conozco el terreno, en donde piso,
aún queda la esperanza, y no me cuesta 
abrir el alma entera, si confío.
Si eres merecedor de esta premisa, 
debes considerarlo ahora, sin prisa,
antes de que te venza el desvarío.


Pues libremente vaga por la boca,
fluyendo en tu palabra, si perdura,
nuestra amistad mantiene su estructura,
si el curso en su caudal, no se equivoca.


Y así, sin una arista o aspereza,
nuestra amistad saldrá fortalecida,
y el vínculo ha de durar toda una vida,
pues fueron muchos años de firmeza.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Tiempo de espera.

El tiempo, lentamente se detiene
y el reloj se adormece en larga espera,
sus agujas, no caminan en su esfera,
mientras tanto, ahora piensas: ¡Ya no viene!


Y de pronto, cuando ya pierdes la calma,
con salto las agujas precipitan,
unas horas, cuando más se necesitan
y regresa toda dicha hacia tu alma.


Ese tiempo, detenido en su progreso,
vuelve ahora a caminar, con la esperanza 
de tener el segundero, siempre en danza,
celebrando finalmente su regreso.


Quien espera, en ese tiempo retenido,
le compensa su tesón y su paciencia,
regresando nuevamente a la consciencia,
que acompasa su reloj con su latido.


No se aflige por la espera con la pena,
la compensa con la magia en la emoción 
de saber que fue una justa decisión,
pues sin duda, su alegría es ahora plena.


Si se trata de paciencia al esperar
y el encuentro va borrando la inquietud,
el amor se ha convertido en su virtud,
porque siempre existe un tiempo para amar.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz





sábado, 27 de septiembre de 2025

Nace en mí, la primavera.

Mis palabras de amor volaron desde mi boca,
para hacer nido en tu pecho.
Como aves cautivas, se encontraron 
prisioneras entre tus costillas.
Mi corazón palpitó al mismo compás 
de tu corazón y ese amanecer…
nació en mí, la primavera.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




La muerte es consecuencia de la vida.

La muerte es consecuencia de la vida,
el paso detenido en el abismo,
que surge al encontrar en uno mismo,
la linea que define su medida.


La vida es transición, somos errantes
y en todas las etapas, fallecemos 
para volver de nuevo, y comprendemos 
que surgirán los cambios importantes.


La juventud descubre su verdad
y con el tiempo olvida su niñez
y no queremos ver, que la vejez,
no es más que una futura realidad.


Que todo se encadena, a ese destino 
que emerge con el paso de los años 
y llega, al ascender por los peldaños 
que encuentras en tu ruta o tu camino.

La muerte es el retorno hacia una nada,
que originó la vida en sus cimientos,
creando otros nuevos nacimientos,
sobre una ruta firme y señalada.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 26 de septiembre de 2025

Un buen guiso de amor y vida.

Así como la siento, yo la exprimo,
mi vida es una pena que redimo.
Algunas alegrías van flotando 
y llegan, cuando sigo dormitando.


Sumido en mi tristeza, me razona
la voluntad de ser el fiel testigo 
de algo que ni sé, ni va conmigo,
pero que me detiene y me sazona,
como si fuera al fin, un condimento,
que nunca averigüó su procedencia 
y aun cuando llega el fin de su existencia,
cae sobre la cocina y toma asiento.


A fuego lento se va cocinando 
la vida en su máxima expresión
en una buena olla que a presión,
se llega a reducir y va mermando.


El caldo de cultivo, en la razón 
se impregna en los aromas y sabores,
que dejan sobre el fondo, los amores 
que tienen una clara decisión.


Y así, como se ama, se cocina,
pues el amor es parco en ingredientes,
y deja su sabor entre tus dientes,
cuando se cuida el guiso y no se arruina.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




jueves, 25 de septiembre de 2025

Las flores del deseo y del amor.

Triste es el corazón, si siempre mora
en una soledad que le limita,
aislado por temor, su vida imita
el paso desgastado en su demora.


Un tiempo que se mece en el letargo 
y pierde así, las mieles del deseo,
no sabe disfrutar, por eso creo 
que vive con su pena, un trago amargo.


El néctar de la vida es el amor 
y brota una caricia, como brisa,
que se debe sentir, mas no con prisa,
pues crece como el pétalo en la flor.


Y lentamente, el tiempo te concede
el fruto del tesón, por tu paciencia,
pues del amor, no se conoce ciencia,
que guíe hacia el lugar, donde procede.


Es como fina lluvia, que te empapa 
el alma, y una vez que te has mojado,
comprendes que ya estás enamorado 
y prendes esa flor en tu solapa.


Si vives ese amor, habrás triunfado,
al dedicar tu vida a un sentimiento,
que gozas, como un nuevo nacimiento
feliz, porque en tu alma habrá brotado.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 24 de septiembre de 2025

Un beso bajo el cielo nocturno.

Bajo la capa del cielo,
en un presuroso evento,
se contempla el nacimiento 
del sueño por un anhelo.


Las estrellas rutilantes,
son guiños con picardía,
para despedir al día
con sus ojos más brillantes.



En el rocío nocturno,
se cuajan tímidas gotas 
y el silencio tiene notas
de un romance taciturno.


Notas de voces ausentes,
que, en sus amores tardíos,
se fueron, cruzando ríos 
de caudales diferentes.


Amores impenitentes,
que la noche dió cobijo
y en su oscuridad, bendijo
por ser amores recientes.


Bajo la capa de un cielo 
nocturnamente velado,
un recuerdo almibarado 
queda en suave terciopelo.


Negro terciopelo ileso,
bajo una luna que brilla,
extendiendo su mantilla,
para ocultarse en un beso.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 23 de septiembre de 2025

El gran teatro de la Vida.

¿Acaso es sólo un sueño o un espejismo?
Toda tu vida pasa por delante,
con un perenne y grave interrogante 
de dudas que te harás sobre ti mismo.


Es como verte solo y asombrarse,
como reconocer ese guarismo,
que queda siempre al márgen de uno mismo 
y acaba uno por acostumbrarse.


Es como proyectarse en una escena
que por nueva, nos resulta fascinante,
sentir que tiene magia cada instante
y estás entre la gloria, o entre la pena.


Saber que este  guión no ha sido escrito,
por eso, ahora vives  con la prisa,
se ignora, y por ello se precisa
vivir, como exhalando un solo grito,
rompiendo la espesura de la duda,
al ser o parecer protagonista 
y ver que todo cambia en años vista,
que no es, sino el destino que se muda.


Que cambia de guión, y se interpreta 
ese nuevo papel de asignación 
y así, sin percatarnos del guión,
comienza una andadura hacia la meta.


La línea que dibuja nuestra vida,
termina cuando ya no queda nada,
la vida se concluye, interpretada
y sobre el escenario, es abatida.


El drama o la comedia, es la medida 
que en cada escena vives y lo asumes,
como eres buen actor, siempre presumes
de hacer un buen papel sobre tu vida.


Tu vida es esa obra, y representa 
la acción que se destaca en sus guiones,
dando lugar a nuevas emociones,
o al menos se procura ¡Eso se intenta!.


Al fin, con la bajada del telón,
te queda por saber, si has actuado 
conforme al guión que te han dejado 
 o sólo  fue una triste decepción.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 22 de septiembre de 2025

Un cambio de perspectiva.

Aquello que no cabe, cede,
cambiando rumbo y destino,
pues si se estrecha el camino,
la terquedad no procede.


Siempre es bueno analizar 
la posible circunstancia,
que tenga mayor relevancia
y se pueda franquear.


Porque una dificultad 
nunca será un desafío,
si en mi voluntad confío 
en mi juicio y mi verdad.

Y tener en la memoria,
que a tiempo, una retirada,
podrá ser por declarada,
un triunfo o una victoria.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





El beso cruel de una despedida.

Ante mí, el beso lívido, como una muerte 
en ciernes.
Con el frío mineral de un adiós sin despedida.
Como un azogue quebrado en un espejo,
que miente una impalpable realidad.


Se desliza como un áspid, suavemente 
por la orilla de mi boca, y en la cresta de la ola,
lleva un sabor a sal, como la espuma que roza
la desnudez de una playa, recientemente 
descubierta.


Un abismo que se escapa entre los dientes,
proyectándose en el ácido veneno 
de tu ausencia.
Un beso acre, sin el amparo de la miel,
que antaño se destilaba en tus miradas.


Un beso sin copia reciente, sin rúbrica 
que confirme el deseo de perpetuarse allá,
donde el corazón late con más fuerza aún,
que el suspiro que queda atrapado 
entre los labios, al cerrar los párpados 
en las remotas densidades de un recuerdo,
que va rodando sin rumbo hacia el olvido.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





domingo, 21 de septiembre de 2025

Las edades de la piedra.

En el tiempo palidece
la piedra, enjuta en la sombra,
por algo que no se nombra
y que lentamente crece.


Poco a poco, amarillea
su faz de triste semblante,
yendo un paso por delante,
impide que se la vea.


Piedra escondida en el barro,
deja el musgo al descubierto,
en un descarado acierto,
como pulido guijarro.


En una presencia ciega,
que, entre sueños y letargos,
transcurren días amargos, 
que a la claridad se niega.


Piedra frágil de arenisca,
que en el agua desmorona,
su reinado y su corona,
en su versión más arisca.


Piedra que, al ser granulada,
al ojo hiere, si acude
y en la tempestad, sacude 
emergiendo de la nada.


Piedra de muda presencia,
entre diálogos silentes,
sílabas que, entre los dientes,
desafían la paciencia.


Piedra en el dolor parida,
sobre una tierra que, inerme,
en la oscuridad se duerme,
ocultándose a la vida.


Piedra o losa prepotente,
nacida en el cautiverio 
de un sombrío cementerio,
entre un silencio imponente.


Piedra, como hacha silente,
que corta el tiempo y reduce 
al sonido que produce,
una edad, que no nos miente.


Dejando sobre su efigie
una huella que delata 
ese tiempo que se mata,
y emerge en la superficie.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
( poema inspirado en el tema musical “Stones of Years” de la suite Tarkus de Emerson,Lake & Palmer)

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









sábado, 20 de septiembre de 2025

¡Escuchemos a los niños!

Una mirada infantil, se pregunta muchas veces,
¿Por qué sin quererlo, creces,
menos en honestidad?
Es pura curiosidad 
¿Porqué muere la ternura?
¿Y porqué su arquitectura 
se desploma con la guerra?
¿Porqué el ser humano yerra
y el odio es tan difundido,
en vez de evitar el daño?
Pasa un día, pasa un año,
para ver, que en realidad 
se ha perdido la humildad 
y el pulso de su latido.


El mundo que habéis dejado,
no lo quiero ni mirar,
no hay tiempo para jugar,
me lo habéis desfigurado.


Vuestras ambiciones niegan 
que la flor, en su cuidado 
tiene un tiempo dedicado 
y ni siquiera se riegan.


Así el amor debe ser
tratado con mucho mimo
y desde mi infancia, estimo 
que se debe proceder,
a buscar en la igualdad 
un común presentimiento,
que eleve este sentimiento 
a la luz de su verdad.


Si sabemos las respuestas 
¿Dónde está nuestra humildad?
Despierta tu humanidad 
a todas nuestras propuestas,

Y perdonad, que así os hable
de una solución al uso
¡Ya basta de tanto abuso!
¡Hacedlo más habitable!


Desde la inocente infancia,
trazad un puente de unión,
como un solo corazón,
cuyo amor, lleve abundancia.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Aquello que queremos encontrar.

Algo busco y no lo encuentro,
no sé, si está fuera o dentro.
Sólo tengo la intuición 
de la certeza en lo incierto,
para que todo esté entuerto,
se culmine en solución.


Se trata de descubrir 
un misterio en la conciencia,
que nos resuelva en la ciencia 
el humano subsistir.


Pienso que, un conocimiento,
debe dejarse de lado,
si no se está preparado 
y abierto al entendimiento.


Pues todo es evolución 
y el alma sigue creciendo,
mientras sigue apareciendo 
otra interrogación.


Es la búsqueda infinita 
de la unidad, que nos crea,
surgiendo en aquel que vea, 
que su mente no marchita.


Que nadie se vuelve loco,
al pensar y descubrir,
otra forma de vivir,
si investiga poco a poco.


El ser humano, en verdad,
tiene una debilidad:
Intentar que, pieza a pieza, 
encuentre su fortaleza 
en su propia realidad.


Que su vida es un dilema,
que no se va a resolver,
si se ha negado a creer,
que toda la solución,
se apoyará en su intuición,
resolviendo así el problema.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 19 de septiembre de 2025

En el jardín de las delicias.

Tus vivos ojos orbitan
en mi mente, al contemplarte,
cada mirada es amarte,
mis ojos, lo necesitan.


Necesitan contemplar 
tu gracia, en esa belleza,
que hace perder la cabeza,
en ese dulce mirar.


Como la miel, su dulzor 
impregna mi paladar,
cuando te voy a besar 
al declararte mi amor.


Y quiero perpetuar 
en el tiempo, cada instante,
pues no hay nada semejante,
que se le pueda igualar.


El amor desencadena,
a un corazón que, furtivo,
por fin encuentra un motivo,
al redimir su condena.

Porque vivir sin amor,
es ignorar su verdad,
sin amor, su crueldad
te sumerge en el dolor.


Tus vivos ojos me dicen,
que tu amor es la certeza 
de encontrar en la belleza,
lo que otros contradicen.


Pues no supieron mirar
en el fondo de tus ojos
y entre disputas y enojos,
se ha olvidado de amar.


Con tus ojos, me acaricias,
son el reflejo de tu alma,
que me han traído la calma
al jardín de las delicias.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


jueves, 18 de septiembre de 2025

Con los pies sobre la tierra.

Los pies sobre tierra firme 
y entre mis manos, el cielo.
En mi corazón, mi anhelo 
de un futuro, antes de irme.


Una ilusión por cumplir 
ante un mañana, que espero,
como esperando en Enero,
un comienzo por vivir.


Una aventura jocosa 
que me mantenga expectante,
la suerte del principiante,
que no piensa en otra cosa,
que ver su sueño cumplido 
y que no se venga abajo 
el fruto de su trabajo,
después de haberlo sufrido.


Porque en la vida, una meta
siempre se debe tener 
y debemos de obtener 
algo que nos comprometa.


Persiguiendo una verdad,
que en su luz, se halle el camino,
dibujando en la destino
nuestra propia realidad.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.


© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

¿Soñar el amor, o vivirlo conscientemente?

He sido aquel que se duerme 
en lo profundo de un beso 
y sueño que salgo ileso,
pues no voy a detenerme.


Es en esta ensoñación,
donde, perdiendo el estribo,
desde el beso que recibo,
me cala hasta el corazón.


Víctima de esta emoción,
queda al borde de mi boca 
y en mis ansias, se equivoca,
por esta alucinación,
que vivo con tanto celo,
que sueño tocar la nube,
mientras la fiebre me sube,
creyendo alcanzar el cielo.


En está frágil virtud,
amando, pierdo consciencia,
cometiendo la imprudencia 
de perder mi juventud
y en el borde del camino,
(Flaco favor del destino)
En un sueño delirante,
se ignora que, por delante 
queda una chispa de vida
y esa tierra prometida 
sobre un camino inseguro,
que decidirá el futuro,
de todas esas acciones,
que validan emociones,
si nacen de un sentimiento,
que brota del pensamiento,
en el milagro de amar,
ante un nuevo despertar.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 16 de septiembre de 2025

Cuando el amor se consume en la pasión.

Acaso la pasión, si es obsesiva,
nos vence a la razón, y así se sufre,
como fuego alimentado en el azufre
y por esta combustión definitiva,
se genera en el amor la fiebre intensa,
que disuelve y enajena su verdad,
pues se siente, que ahora es otra realidad,
sin saber qué es lo que ocurre y ni se piensa.



La pasión cuando es intensa, se presume 
que es la llama del amor, pero no es cierto,
como el agua que escasea en el desierto,
son los celos, y por ello se consume.


La pasión, jamás es buena en su medida,
si dejamos que se extienda el fuego interno.
La pasión, puede arrastrarte hasta el infierno 
y te purga en su dolor, toda una vida.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.



© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

domingo, 14 de septiembre de 2025

Como el agua, el tiempo fluye.

Como el agua, el tiempo fluye 
y divide nuestras vidas
en etapas o medidas,
a la par que se diluye.


Esto es algo que he advertido
y los años van marcando 
nuestro tiempo, y van pasando 
con su ritmo y su latido.


Las edades son fragmentos 
de una vida.¡Toma nota!
Cada instante que se agota,
se madura en sus fermentos.


Vive pues, esos momentos,
porque cada amanecer,
van a desaparecer,
cuando soplen nuevos vientos.


El tiempo fluye, es innato,
la vida es la sucesión,
de una efímera intención,
nacida en un arrebato.


Nada en el tiempo persiste,
todo queda diluido,
cada momento perdido,
es algo que ya no existe.

Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.