viernes, 11 de agosto de 2017

El temor de reconocerse

Algunos cuerpos están vacíos.
Son cáscaras flotando en un estanque 
con las velas apagadas.

La luz rota, deshilachada en un destello 
que explota y muere en la lejanía.
Cuerpos vacíos, sin ánimo,
autómatas que giran sin sentido,
buscando el origen de todos 
sus movimientos.

Ojos que temen posarse, para no perder
la escasa luz de sus pupilas 
y el miedo.
Ese inmenso miedo a reconocerse
en todos los espejos, sin saber
si el reflejo es tan puro, como el agua 
de todas las fuentes, 
de las cuales bebimos.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

jueves, 10 de agosto de 2017

Una breve mirada hacia atrás

La tristeza produce alegorías
en el alma, imágenes colmadas 
de tintes color sepia 
y un sabor agridulce.

Se ensancha la memoria y el pecho
se abre totalmente.
Nido de melancolías, donde albergamos 
las aves que tienen rotas, 
sus oscuras alas.

El azul se torna grisáceo y pesa
como el plomo en el vencido ánimo.
Dibujamos los recuerdos más bellos
con añoranza y nos damos cuenta
de que la  vida pasa y se esconde
tras una cortina de humo, la infancia 
y la juventud que tuvimos.

Ahora es tiempo de nieve, de pausas
y de espera.
Los pasos van más lentos, menos firmes
y de vez en cuando, 
miramos hacia atrás, 
queriendo encontrarnos 
en otros tiempos.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



Sujeta a su pedestal

Sobre el pedestal de alza altiva,
la estatua más hermosa.
Labrada con el mármol más blanco,
puro y exquisito, parece rozar 
el cielo con sus cabellos y sus manos
poseen la magia de un movimiento 
adormecido.

Su grácil cuerpo, se eleva 
desde sus piernas, como columnas 
de humo, buscado la inmortalidad.

Sueña tal vez, con la libertad y desea
alcanzar la majestuosidad y brillo,
que tienen los laureles dorados,
que coronan las cabezas de los dioses.

Cuando intenta levantar sus pies, saltar
y elevarse por encima 
de sus propias miserias, observa 
con qué fuerza están unidos al pedestal,
que pareciera elevarlo a la gloria.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Nacidos de las aguas

Todo lo que he amado, es golpeado
por una aldaba y se desvanece 
su forma, transformándose 
en algo más sutil.

Se pierde la noción del tiempo 
y las imágenes se desfiguran
en mi memoria.
Tan sólo la hierba fresca, bajo mis pies,
me recuerda mi conexión con la realidad 
y la tierra.

Abro mi mente hacia los enconados 
rincones de la fantasía y trato de cepillar
con mi constancia, el óxido de una rutina 
que nos pesa y nos sofoca.

No se deben ahogar las penas,
ni podemos ahogarnos en el dolor,
nacimos en un líquido amniótico,
semejante al mar y ...
¡Logramos sobrevivir!.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis
Díaz Expósito."zuhaitz".



miércoles, 9 de agosto de 2017

Sólo me tengo a mi mismo

Miento una dicha que no existe,
ando entre caminos enredado,
la suerte que yo quise, no ha llegado,
te amaba, pero tú no me quisiste.

Intento hacer las paces con mi alma,
buscando el equilibrio que perdí,
así siempre la vida la entendí,
para vivir sin pena, en paz y en calma.

Miento la dicha y busco la alegría,
para seguir y nunca derrumbarme,
vagar en soledad y acostumbrarme 
a dar un paso firme cada día.

Lo llevo con humor y se soporta 
toda esa negación en invertir
un tiempo que pudimos compartir,
si no se consiguió, ya nada importa.

Nací en la soledad para vivir,
busqué comunicar mis sentimientos,
sufrí la incomprensión y aislamiento 
y me tengo a mi mismo hasta morir.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis
Díaz Expósito."zuhaitz".


martes, 8 de agosto de 2017

Vana espera ( soneto )

Es una tarde en que el invierno llora
con fría lágrima, acerada y fiera,
tengo una cita y es larga la espera,
pues llevo aterido, ya más de una hora.

Deseo que venga, como aquel que implora
que pronto suceda un milagro breve
y mientras espero, en la calle llueve,
se me hace muy dura su larga demora.

El tiempo me mata en la desilusión
que anida en mi pecho, huyendo mi gozo,
la noche se acerca y me siento perdido.

Otra vez dañaron a mi corazón,
todo mi entusiasmo, ahogado en un pozo
larga fué la espera y al fin no ha venido.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

Ese no sé qué, que me cautiva

No son tus ojos, no son tus labios,
ni tu boca.
Es ese misterio que tu cuerpo guarda
y desde tu alma aflora.

Es el vértice de una emoción,
cresta de la ola, que tratamos 
de remontar en el amor, cuando el placer
nubla nuestra vista y todo adquiere
una suave tonalidad difusa
y es ese encanto especial que sólo
las hadas poseen en sus mágicas alas.

No, no eres tú y si lo eres.
Es esa luz que brota de tu presencia,
el aroma que extiende 
el vuelo de tu falda, cuando caminas 
llevando un resplandor cautivo
en tu sonrisa.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

El dulce veneno de un beso

Nunca sabré porqué,
un solo beso es capaz de cubrir 
todos los abismos posibles,
cuando llena tu boca
y tu corazón.

Porqué en su ausencia,
se produce un angustioso vacío,
que nada puede llenarlo.

Se siente una añoranza
y a pesar de transmutar el dolor 
en los frágiles cristales de la memoria,
una imagen y un cúmulo de sensaciones,
acuden y llenan nuevamente 
la vasija de los recuerdos.

Bebemos agua, pero la sed
ya no es la misma.
Quien a probado su dulce veneno,
jamás se verá saciado con otra cosa.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Busco tu ardiente mirada

Quisiera estar enamorado 
y que me amen.
Tendría más sentido la vida
y se dulcificaría el gesto.

Quisiera romper esquemas 
y girar sobre una caracola,
ser mar, cuando la emoción 
se desborde en mis ojos.

Que los números sólo sumen felicidad 
y buenas experiencias.
Que las letras sean tan sólo
versos encadenados.

Formar un gran ramo con todas las flores
que puedas guardar en tu pecho 
y que tus brazos sean 
la brevedad de un suspiro,
cuando me rodeen y acaricie
tu cuello y tu rostro,
mientras tu mirada arde,
sin fuego aparente en tus pupilas.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

lunes, 7 de agosto de 2017

¿Cómo somos devorados?

Su beatífica apariencia 
de fingida sumisión y postura de oración,
esconde la intención 
de devorar al macho, tras la cópula.

Aceptado como normal, algunos 
dicen no conocer al Diablo,
cuando su apariencia es notoriamente 
femenina, para nublar nuestros sentidos.

La tentación está servida 
con una condena de por vida, todo
por unos minutos de placer.
Si no sabemos discernir el peligro,
seremos devorados
 y a nadie le preocupará,
porque forma parte 
de los rituales cotidianos .

Somos devorados, cuando el deseo 
nubla la razón y caemos
en una trampa mortal, 
que hipoteca nuestra  vida
y nos conduce al peor 
de los infiernos.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

El mayor espectáculo del mundo

Bajo la carpa  de este circo,
las fieras dominan el círculo 
en el cual se mueve la vida
y la muerte.

Los payasos ya no hacen gracia 
y los equilibristas cayeron 
estrepitosamente desde sus bancos 
y rodillos.

Se intenta matar el tiempo, 
el mismo tiempo que nos mata,
desgranándose en diminutas arenas.

Los ojos son un amplio iris 
de un cielo con nubes que se cierran
y abrazan horizontes perdidos.

Se enfría el café y la cucharilla 
divaga en el fondo de la taza,
sin saber porqué esa intensa negrura,
le impide ver lo que sucede
en la superficie.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


domingo, 6 de agosto de 2017

La metafísica de lo absurdo

La metafísica de lo absurdo,
recrea un estatus ante una realidad,
que se hunde por su excesivo peso
y contundencia.

Los ojos persiguen respuestas 
que las bocas preguntaron,
ante la implacable duda de estar vivo
o vivir en un sueño imaginario.

La razón flaquea cuando no tenemos 
nada con que satisfacer 
nuestro insaciable apetito 
de conocimiento.

No existen respuestas, cuya extensión 
pueda cubrir el espacio que establece
los márgenes de una vida.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Misterio poético

He hallado la poesía 
que vuelca su esencia 
en la más pura realidad, que se esfuma 
sin dejar rastro de su presencia.

En la forma cambiante de los sueños, 
que se deshacen lentamente,
ante la osadía de  pronunciarlos,
en cada silencio que guarda un misterio,
durante su eclosión 
y posterior nacimiento,
ante nuestros atónitos ojos.

No se trata de interpretar, sino de sentir
antes de que se cierren todas las puertas 
que permiten el acceso 
a nuestra imaginación .

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

La noche cae a borbotones

La noche cae a borbotones,
como lascas de fino hojaldre
o lluvia almibarada.

¡Recuerdo tantas noches!...
Cuando no dormimos, nos desvelamos,
como si el sueño cubriera 
con un mágico velo, todas las realidades 
que arañan la existencia.

Realidades que dejan una huella larga
y honda.
Mas, el sueño dulcifica el rostro cansado 
y de él brota una espuma suave
o algodón, que acaricia los párpados.

Besa no obstante, el labio que se crispa
en la mueca o el rictus nervioso 
y forma un horizonte de relajada paz.

La noche cae a borbotones,
como nieve cálida o crema dulce,
sobre un plato vacío, que espera
hallarse repleto, para gozar 
como en un sueño...
con los ojos cerrados.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

La caridad comienza por uno mismo

Nunca vendas tu ilusión 
por puro razonamiento 
de obviar que es atrevimiento,
si nace en tu corazón.

No creas que han de entender 
que tu incomoda postura,
se debe a tu alma pura,
por no pecar u ofender.

Y pasada la ocasión,
todo lo que no has vivido,
de nada te habrá servido 
y será tu perdición.

Nadie por ti mirará 
la base del egoísmo 
es pensar en uno mismo 
sin saber qué pasará.

Pero si bien se razona,
nunca debes olvidar,
que si se trata de dar
primero está tu persona.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis
Díaz Expósito."zuhaitz".

Quiero beber con la mirada

No es necesidad, ni apego,
es un impulso telúrico que nace
del corazón.
Vibración que se puede confundir 
con la inquietud latente, que nos crea
una incomodidad, no resuelta.

No deseo apagar la luz, 
ahora que mis ojos sienten la avidez
de contemplar y beber en cada imagen,
el misterio que encierran.

No me agacho, porque observo todo 
desde un ángulo, donde puedo advertir 
cada movimiento, órbita o intención 
de ser y manifestar otras tendencias
con la disparidad del ojo que guía 
las conciencias.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis
Díaz Expósito."zuhaitz".


Salvando las distancias

El viento disloca las veletas 
que giran sobre la rótula del mundo.
He amado en silencio, 
como aman los ermitaños,
buscando en soledad la última luz
del crepúsculo.

Anduve entre multitudes, siendo 
una parte más del paisaje urbano.
Los ojos descendían siempre,
desde los cielos a las acequias 
y no encontramos agua, golpeando el asfalto con el cayado.

Escribo poemas con la corteza
de un limón y busco la miel 
en las palabras que olvidamos,
porque aún creo que podemos salvar
todas las distancias que nos separan.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


La luz de una lámpara de aceite

El amparo es la lámpara 
que guía las voluntades,
cuando alguien pierde el ritmo 
o el timón en la difícil navegación.

Una mano, como una extensión 
de la ilusión, una  cordada,
con la que unir el nexo 
de las conciencias, hacia un fin común.

Las manos unidas, como eslabones
de una misma cadena, 
el corazón abierto, como un mar
que no conoce horizonte,
bajo una misma luz y un propósito 
de tierras vírgenes, donde instalar
un castillo de confianza, donde crezca
la amistad y el amor, con la libertad 
que el viento conoce y sabe.

Una mano, un gesto, la unión 
de las voluntades 
y todo un mundo por construir,
donde nacer de nuevo a otra realidad,
más justa.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

sábado, 5 de agosto de 2017

El ejercicio de amar

En el ejercicio de amar,
la lágrima es salobre
y cae resbalando hacia un mar
de olvidos y remotas islas.

Quiero guardar ese instante 
en el que el labio atrapa un: "Te Quiero"
y estalla un beso, como un rumor de olas
que baña la orilla de tu boca,
antes arrecife, donde varados tuve
mis esperanzas y anhelos.

En el ejercicio de amar, nada es certidumbre y si, una duda que emerge 
desde todos los ángulos de la realidad.
No hay mayor fracaso que la renuncia 
y lo único que puede perderse 
es ese rubor primero, ante la expectativa 
de un corazón, que golpea 
todas las puertas de la vida,
hasta hallar la del paraíso.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Lo que muestra toda evidencia

No quedan ya recursos 
para esconder la evidencia 
de cuanto perdemos en los caminos.
  
El aceite con el que encendimos 
las lámparas, se fué derramando
y la sal con que curtimos nuestras pieles
y nuestro carácter, se fué desprendiendo,
como una costra en una herida,
ya curada.

En la palma de la mano, la espuma 
se diluye y hay cortes transversales 
en las mondas de la conciencia.

Nuestros ojos vuelan alto
y en los bastones de mando, han nacido 
brotes nuevos, sin la servidumbre al uso,
que limite los márgenes de la razón 
y el entendimiento.

Un nuevo aire, entra con su frescura 
por la ventana y los muebles protestan,
porque se lleva el polvo adquirido
con la parsimonia de un tiempo vencido.

Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".