martes, 3 de junio de 2025

La magia de un instante.

Vivir, existir o morir, bajo la luz de un anhelo.
Morir en la antesala de un posible renacimiento 
y abdicar del trono que la vida te ofrece,
ante la perpetuidad de un interrogante, en que 
la duda, ofrece esa posibilidad de aventura 
por descubrir y que está a punto de realizarse.


A punto de convertir la rutina, en un milagro
que rompa la estructura de lo cotidiano.
Cada día  puede presentarse, lo maravilloso.
Aquello que encierra, el hecho de reconocer 
en cada ínfima parte de la existencia, ese rayo 
de luz que consigue el brillo inmaculado,
que nos sorprende, al rescatar del olvido 
la magia de un instante.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 2 de junio de 2025

Demasiadas cosas con prisa.

¡Cuántas vidas! ¡Cuántos hechos!
¡Cuánta hierba fue pisada
y cuánta vida pasada,
se oculta tras los helechos!


¡Cuánta verdad, que se ignora!
¡Cuánta mentira subyace
en el lecho, donde nace
un segundo en una hora!


¡Cuánta prisa sin demora!
¡Cuánto descuido, que inerte,
nos va acercando a la muerte 
y con calma… nos devora!

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El misticismo del gato.

Sus ojos brillan como hogueras,
dentro de sus pupilas.
Dicen que el diablo, habita en su conciencia,
pero a decir verdad, hay un ángel cuyas alas,
arden en el crepúsculo de la razón.

Señor Gato, transeúnte en los desiertos 
de Egipto o inquilino en las altas tierras 
del Tíbet.
Penetras con tus ojos, el interior de las almas
de los seres humanos, que gravitan 
en las esferas de todas las realidades posibles.


Nada cabe ya en la memoria, las imágenes 
yacen en los lugares más recónditos 
del subconsciente y el verbo se abre totalmente, ante los atónitos ojos del gato.
Él conoce el secreto del alma humana 
y todo aquello que esconde, bajo la espesura 
de sus cejas.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




De espaldas a la luz.

Caminamos de espaldas a la luz,
 por no perjudicar nuestros ojos.
La penumbra nos protege, pero también 
nos impide la recreación en la belleza.


El temor de un exceso de luz, limita nuestro 
acceso a la contemplación y al éxtasis
¿Sabemos graduar su intensidad, 
para apreciar un milagro sucesivo, que llene
nuestra visión de sorprendentes descubrimientos?  
¿o viviremos siempre 
entre tinieblas, ajustando el paso, ante la 
presunción de una temeridad, que siempre 
se ha declarado como un pecado de vanidad?


Caminamos de espaldas a la luz, con el sol 
pegado a nuestra nuca y un rumor de brisa
que nos susurra al oído, aquello que vamos 
dejando detrás de nuestros pasos, por no
volver la vista atrás y contemplar, 
si ha merecido la pena, abrir los ojos y beber
 tanta belleza.


Esa belleza que un día brotó en el resurgir 
de un amanecer sobre un lejano horizonte,
que negamos por el peso de nuestros temores.
La vida es un resplandor que se consume 
en su propio fuego y se alimenta 
de los rescoldos que dejamos entre nuestras 
propias cenizas.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





La cabeza firme sobre los hombros.

Nada cabe en nuestras memorias, cuando 
estamos distraídos.
Son cáscaras vacías, producto de un lapso 
de tiempo, en la quietud de inconsciente 
despiste.


El diablo teje tentaciones, con los ovillos 
que ruedan desde el cesto, donde un gato 
afila sus uñas en un incesante juego.

Araña la corteza de nuestros pensamientos 
más sublimes, para dejar al descubierto,
todas nuestras flaquezas y mezquindades.


Ninguna calamidad es fruto de la casualidad.
Causa o motivo, van de la mano de la
debilidad de carácter y las cabezas ruedan
por el suelo, cuando no somos capaces 
de mantenerlas firmes, sobre los hombros.


Ningún propósito nace del fondo de una duda
y la certeza, aunque tarde en aparecer,
debe mantenerse sobre los cimientos 
de nuestras resoluciones.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 1 de junio de 2025

Dormir a tu lado.

Dormir a tu lado, es esa imposibilidad 
de cerrar los ojos y perderme cada curva
de tu cuerpo, o ese agitarse, embriagado 
ante el perfume que destila, cada uno
de tus poros.

Dormir a tu lado, es admitir sin reparos,
que el contacto con tu piel, hace que hierva 
mi sangre.
Mi sangre fluye por ti en cada latido,
como un caudal de pasión, que necesita 
llegar al remanso de tu regazo.
Para vivir en el valle, donde la vegetación 
se espesa, por expreso dictamen del deseo.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La maravillosa sensación de Sentir y Vivir.

Apenas comienzas a abrir los ojos
y un torrente de luz inunda tus retinas.
Desde un silencio enclaustrado, el sonido 
rompe las rocas inertes en tus oídos, 
 y súbitamente suben las escalas 
de tu percepción a niveles increíbles.


Apenas un verbo, un verso o una palabra,
para empezar a comprender, el misterio 
que encierra cada descubrimiento, sin antes
ser detectado por nuestros sentidos.


Un camino se traza ante nuestros ojos,
al despejarse la espesura o la incógnita,
que impedía el paso a la sensación maravillosa 
de sentir y vivir.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Despacio llega la fama.

Despacio vas disfrutando 
de un tiempo, que administramos,
tan pronto, como tomamos 
conciencia, y vamos pasando
lentamente, caminando.


La vida nos entretiene 
y transcurre, mientras viene
el día, que va anunciando 
la fatiga en la labor,
que no debe preocuparnos;
al disfrutar el sabor 
del triunfo; pues la victoria
es saber, que lo que hiciste
el día en que lo emprendiste,
fue un gran paso hacia tu historia.


Quedó firme en tu memoria,
como ráfaga, o destello,
en ese instante, tan bello 
en que alcanzaste la gloria.


Despacio llega la fama
y en el sentir popular,
nada puedes esperar,
cuando a tu puerta, no llama.

Escrito en Junio 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






sábado, 31 de mayo de 2025

Aquí, ahora y siempre.

Aquí, ahora y siempre, estamos y estaremos 
entre la duda adversa y la certeza imaginada.
Tal vez, no seamos nada de lo que hemos creído ser,
o somos, aún sin saberlo, un cuerpo dolorido,
que el tiempo deteriora.


Las circunstancias nos moldean, y trazan 
esa línea por la cual, caminamos a ciegas.
Personalmente creo, que nada termina
 y acaso, sólo se busque una ubicación mejor,
en otra sintonía o realidad.


Orbitamos distintos mundos,
 que tienen cabida en este mundo.
Sé que estás escuchando y bebiendo todas
mis palabras.
Bebemos de las mismas fuentes 
de conocimiento, sin embargo …
nada es suficiente para completar nuestro 
aprendizaje.


La vida es un pasaje, un viaje hacia la Nada,
en busca de un Todo en nuestra evolución,
con la avidez de sentirnos eternos,
cuando… ya lo somos, sin saberlo.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

(Dedicado a Javier González Muñoz)
Gracias por tu amistad, simpatía y el misticismo que hemos compartido.
Hasta nuestro próximo encuentro en “la otra orilla “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






La dama gris, con un pálido reflejo de luna. (poesía gótica)

Caminabas sobre las aguas turbias,
con un halo de luz amarillenta y tenue,
que difuminaba tu rostro.
Tu cuerpo, escuálido y enfermizo parecía 
flotar, en medio de las desvencijadas casas
y el aire se mostraba pesadamente emponzoñado.


No sé, si sobre la estéril campiña, se extendía 
una maldición, que ascendía hasta un cielo 
encapotado de negras nubes, o era tan sólo 
mi imaginación.
Amé el misterio que, celosamente guardabas
y quise descubrir la magia latente, 
que me atraía de una forma imperiosa 
hacia ti.


Lavaba las piedras embarradas, para lanzarlas 
de nuevo hacia el sendero y escuchaba 
el graznido de los cuervos, ocultos 
tras el ramaje de los tristes y enjutos árboles.


Paseaba de tu mano, por las afueras 
del cementerio y me decías que, te invadía 
una gris melancolía 
Una noche, callada y atrevida, hicimos el amor,
bajo la pálida luz de la Luna.
Un amor frío, sin emoción, diríase 
que copulaba con una estatua de mármol.


Llegó la madrugada, y el sol me bañó de luz,
en cambio, la luna dejó un frío glacial 
sobre mi lecho y te llevó lejos… muy lejos.
Después de que el alba, disipara las nubes,
me comentaron haber visto a una dama 
de aspecto espectral, deambular 
por el cementerio.


Encontraron su ropaje gris, pero su cuerpo,
se fue perdiendo lentamente, 
entre la densa niebla.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 30 de mayo de 2025

Sin apariencia posible.

Se busca el tamaño en la apariencia, 
con una línea interminable de sucesos,
que se alargan formando una procesión 
de hormigas.


Celebramos a veces, la consciencia
 de permanecer vivos, y en algunas ocasiones,
lamentamos la escasa incidencia de nuestras
amistades.
Parece ser necesaria una muerte prematura,
para que te añoren, te lloren o te recuerden.


No tengo ganas de clavarme las saetas 
de un reloj, para detener y apuntillar mi tiempo
y repartir sus migajas a quienes no estuvieron 
en los momentos más celebrados de mi vida.


No soy un ave con su nido vacío,
 pero tampoco deseo llenarlo con gestos 
de cumplido.
En mi soledad, medito y puedo ver la verdad 
de soslayo, apareciendo en una esquina 
y mendigando un reconocimiento, que se la
ha negado.


Se predican muchas filosofías baratas,
buscando una apariencia, que no nos viste
en absoluto.
Tratamos de evitar mostrarnos al mundo,
con una desnudez que brille, en la sincera 
manifestación de nuestra propia realidad 
y entre divagaciones, se desgasta la luz
acharolada de nuestras vidas.


Emulsionamos los recuerdos de quienes 
nos amaron y partieron un día, sin retorno 
posible… a otras esferas de la realidad 
y no sé, si lloramos más sus ausencias,
o el vacío inmediato, que va colmando 
cada una de nuestras soledades.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





jueves, 29 de mayo de 2025

Esa mezquina sombra que se alarga.

Sobre una sombra mentida,
la luz de su claridad,
disfraza la realidad,
al tiempo que te intimida.


Porque no existe bondad,
que pudiera ser medida,
para mostrar en su vida
un ápice de verdad.


Todo es una falsedad,
una apariencia ficticia,
diseñada con pericia,
dentro de su gravedad.


Nada es real, su equipaje,
está vacío,  y pretende,
hacer creer, que os entiende,
al mostrar su maquillaje.


Sobre una sombra, cabalga 
toda voluntad mezquina 
y empieza, donde termina,
aquello que no le valga.


Al vivir esa ilusión,
creada con ese fin,
da un buen salto de delfin.
para cualquier ocasión.


Se esconde entre la baliza,
que trata de proteger,
ya no puedes escoger,
no queda, sino ceniza.


Sobre una sombra se mece,
otro intento de su engaño 
y tal vez se cumpla un año,
que en el tiempo, se adormece.


Toda voluntad perece,
víctima de su mandato,
manejando un sindicato,
que al partido pertenece.


Largo y penoso camino,
si no obramos con consciencia,
la política es la ciencia,
que ha malversado un destino.


Pues aquél que no se nombra 
y lleva la presidencia,
socava nuestra paciencia
y va alargando su sombra.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Breves lecciones de Vida.

Una piedra bajo mi almohada me recuerda 
la fragilidad de los sueños.
Al girarme durante un profundo sopor,
que me deja aletargado, despertaré
y de nuevo sabré, que estoy vivo y la vida..,
¡Duele!


Una amalgama de cosas se extienden
sobre la línea que traza la vida y las primeras,
se marchitan, antes de terminar de colocar 
las últimas.
El tiempo marca sus reglas y sus límites,
sólo se percibe la realidad, cuando dejas 
tus sandalias y caminas descalzo, 
por terrenos llanos o abruptos.


Nada es como te contaron, ni tampoco 
como habías imaginado.
Me gusta la gente sincera, son animales 
hermosos y perfectos, en vías de extinción.


Cuando se agoten todas mis lágrimas,
tendré que inventar nuevos motivos,
capaces de emocionarme o fingiré lágrimas 
que no sean visibles, aunque por dentro,
vayan anegando mi alma.



Tu eres sólo una circunstancia pasajera 
en mi vida, pero … ¡cuestan tanto las despedidas!
No te diré nada que no sepas, sólo te advertiré 
sobre aquello que aún desconoces y todavía,
ni siquiera yo, había imaginado.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 28 de mayo de 2025

Compartiendo una misma tierra.

Para vivir un sueño, debemos despertar 
de una pesadilla, crecer como un árbol,
firme, sereno y seguro de las raíces 
que sustentan su envergadura.


Nuestras ideas, transformadas 
en buenas acciones, la fotosíntesis del alma 
ha de trasmutar en algo positivo, lo que la tierra,
en la que habitamos, nos brinda.


Árboles somos, no maleza invasora.
A todos, la misma tierra nos nutre y nos
acoge.
Entre el tupido ramaje de nuestros prejuicios,
debemos encontrar la claridad del valle,
donde el sol extienda sus brazos a todos 
por igual.


A todos, la misma tierra. La que nos vio nacer 
y nos acogerá en su seno, para dormir 
durante siglos, a la espera de un nuevo despertar, más diáfano y despejado 
de todas las dudas que ensombrezcan
nuestros destinos.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 27 de mayo de 2025

Preliminares a un concierto musical.

El sonido reverbera en las paredes del silencio
y se establece un discreto matrimonio, que da
origen a la música.
Cuando ambos amantes aman estar 
en sintonía y saben de la importancia 
que tienen las pausas.


En cada espera se contiene un ánimo 
de continuidad y emerge desde el respeto 
a un silencio anunciado entre corcheas.
De nuevo… un estruendo de timbales 
y trompetas.
La tuba, con su voz grave, 
dialoga con los violines, entre la alegría 
de un scherzo y la nostalgia de un lento 
pianísimo.


Nace una sintonía y se amalgaman sonidos 
y silencios, como dos hermanos 
que comienzan a entenderse.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Ensayo de la más cuerda de las locuras.

Dibujaba esferas en el aire, como queriendo 
cambiar el decorado íntimo y secreto 
del mundo.
Había un toque de alegoría en sus manos
y sus ojos eran espejos rotos, en un instante 
de penumbra.


Había olvidado esa gracia que concede, 
la dicha de compartir, y en su soledad,
pintaba con luz, todo aquello 
que impresionaba sus pupilas, con un ápice 
de belleza.
Esa belleza estática, que sólo mueve el viento 
en el ramaje, de los árboles del paisaje.


Llevaba consigo, una bolsa llena, con algunos 
gramos de locura, que intentaba compartir 
y nadie quería.
La tristeza reflejada en su identidad 
y una sonrisa de máscara, superpuesta 
sobre su rostro.


Ya no pedía compresión, no alimentaba
su espíritu con las sobras de algunas
escenas de felicidad ajena.
Era un rostro marchito que, no obstante 
brillaba en medio de la penumbra.


Una alegoría de la vida, que se meció 
entre mechones de cabellos deshilachados,
sin un peine o cepillo, que consiga devolver 
la prestancia de ese tiempo, que lo vistió 
de añoranzas y recuerdos de cartón-piedra.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 26 de mayo de 2025

¿Falta mucho para llegar al Infierno?

La muerte, la hermosa muerte, lleva pestañas 
postizas y se prostituye, emulando a la vida,
bajo los efectos de los narcóticos.


Calma o sueño lúcido, que explota
 en un vientre que ha parido colores diversos.
Todo se imita, copia o calca, en un intento 
de recrear un vértice que se aproxime
a una realidad inventada.


Los sacerdotes azotan a las vírgenes, 
para limpiarlas de toda santidad, 
y en la hoguera, donde se inmolan
 los creyentes, queman sus bragas impolutas,
temerosas de un dios ímpío, que las juzgará
y condenará.


Los hombres han perdido todo el interés 
por el sexo y copulan con válvulas de vacío,
que exprimen toda su esencia y voluntad.
La muerte, la hermosa muerte, acude 
al canibalismo presentado en sociedad,
como una alternativa a los desmesurados 
vicios.


La carne, huele a sangre y tormento,
a pecado no redimido y a locura, enardecida 
en los cánticos profanos.
La vida carece de sentido, porque no excita
ningún pensamiento anómalo, que pueda
romper la densidad de la rutina,


Sólo la muerte, la hermosa muerte,
desnuda y desvestida de prejuicios,
se pasea entre cadáveres insatisfechos,
por una penosa vida que, afortunadamente 
concluye, a golpes de martillos, hachas
o límites rotos en las conciencias.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La fragilidad de la Existencia.

Adoro la fragilidad de las cosas.
El temor a romper la magia del instante,
la suavidad inerte, que emerge cobrando vida
y revelando un sueño que acaricia 
los sentidos.


No es la enjuta forma que yace sin vida,
sino la vida misma.
Efímera y frágil, dispuesta a poner a prueba,
el compromiso del cuidado exhaustivo 
de un tesoro, que abre sus puertas 
a los ojos sorprendidos.


Nada que no pueda ser perturbado,
tiene tanto interés, como la seda cristalina 
de las alas de una mariposa.
Iniciamos un vuelo, lento e impreciso,
pero nuestra mente, perdida en divagaciones,
encuentra un nuevo motivo y se dedica
por entero a preservar la luz sobre todos
los huecos de nuestra existencia.


Luz rescatada de la frialdad de la luna,
ahora cálida y sutil, acariciando la piel.
Acaso se escuche una voz tenue que, declare
la magia del instante y pronuncie, con sumo
cuidado, su nombre, para evitar que sus alas
se quiebren por el peso de su propia realidad.


He aquí el milagro de la fragilidad del ser,
en ese hilo suspendido, que permite que,
una lágrima se deslice suavemente, abrazando 
la levedad de su existencia.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 25 de mayo de 2025

El amanecer del Amor.

Piel con piel rozando,
beso con beso, en flor
nos va brotando el amor,
nos vamos enamorando.


En la magia del momento,
un sentimiento nos crece
y la vida se merece 
en torno a este sentimiento.


Una leve vibración,
va surgiendo desde el alma 
y se agita nuestra calma 
latiendo en el corazón.


Tan grande es la sensación,
que no hay nada parecido 
a ese impulso en el latido,
que desborda una emoción.


Como un río desbocado 
todo ese pensamiento,
ocupa el presentimiento 
de sentirse enamorado.


El amor, en tu cabeza,
no es un espacio vacío,
sube en el caudal de un río,
que antes fuera de tristeza.


Y ahora, al nacer el día,
se disfruta en la alborada,
la imagen enamorada,
que nos llena de alegría.


Será cosa del destino,
o de este sentir humano,
que nos lleva de la mano,
hacia un nuevo camino.


Donde se une una vereda,
con otra vereda, viendo 
que lo que está sucediendo,
tiene dulzura y se aseda.


El alma grita, buscando 
en el amor, su conciencia,
la vida será en esencia 
lo que estamos deseando.


Amar con amor certero,
pues el amor es la cuna,
que bajo un rayo de luna,
se mece un sueño postrero.


Un sueño real y cierto,
que no queremos perder,
como un nuevo amanecer,
cuando ya, se está despierto.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




A modo de Epitafio.

¡No! 
No me digas que me amas, si no me aceptas 
como soy.
si la imagen que has formado sobre mi 
persona, no corresponde a mi realidad.
No soy tan joven como pretendes verme,
ni tan viejo, como para negarme.
Soy un ser humano, producto de todas
mis muertes y resurrecciones. 
Atrás quedaron mis años de infancia y juventud. 
Mi cuerpo es distinto y mi mente también.
 Ha habido una evolución, que no
aceptas y ves en mi, los defectos que en ti,
no quieres reconocer.


La negativa de admitir que envejecemos y cambiamos, 
no es otra cosa, que el suicidio de la razón 
y la muerte prematura que brota 
desde una ignorancia, admitida como una
palpable realidad.
No voy a permitir que mates mi ilusión por vivir, 
con la excusa de querer moldearme,
por mi bien o por mi salud.


Yo decido mi vida, y mi muerte está escrita 
de antemano en el papiro de mi destino.
No trates de cambiarme, no lo lograrás.

Aléjate de mí, si no eres capaz de aceptarme.
Mi soledad, no me hace chantaje emocional,
no me pide explicaciones, ni trata de controlar 
mi vida.
Quiero vivir en paz al menos, ya que no
me habéis permitido ser feliz.

No moriré para vuestro regocijo, 
cuando llegue mi hora despareceré sin dejar más rastro,
que todos mis poemas, que muy pocos 
leeréis y la mayoría no los entenderéis.

He muerto para muchos de vosotros,
pero me alegro de seguir viviendo en mí.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.