viernes, 30 de mayo de 2025

Sin apariencia posible.

Se busca el tamaño en la apariencia, 
con una línea interminable de sucesos,
que se alargan formando una procesión 
de hormigas.


Celebramos a veces, la consciencia
 de permanecer vivos, y en algunas ocasiones,
lamentamos la escasa incidencia de nuestras
amistades.
Parece ser necesaria una muerte prematura,
para que te añoren, te lloren o te recuerden.


No tengo ganas de clavarme las saetas 
de un reloj, para detener y apuntillar mi tiempo
y repartir sus migajas a quienes no estuvieron 
en los momentos más celebrados de mi vida.


No soy un ave con su nido vacío,
 pero tampoco deseo llenarlo con gestos 
de cumplido.
En mi soledad, medito y puedo ver la verdad 
de soslayo, apareciendo en una esquina 
y mendigando un reconocimiento, que se la
ha negado.


Se predican muchas filosofías baratas,
buscando una apariencia, que no nos viste
en absoluto.
Tratamos de evitar mostrarnos al mundo,
con una desnudez que brille, en la sincera 
manifestación de nuestra propia realidad 
y entre divagaciones, se desgasta la luz
acharolada de nuestras vidas.


Emulsionamos los recuerdos de quienes 
nos amaron y partieron un día, sin retorno 
posible… a otras esferas de la realidad 
y no sé, si lloramos más sus ausencias,
o el vacío inmediato, que va colmando 
cada una de nuestras soledades.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





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