miércoles, 28 de mayo de 2025

Compartiendo una misma tierra.

Para vivir un sueño, debemos despertar 
de una pesadilla, crecer como un árbol,
firme, sereno y seguro de las raíces 
que sustentan su envergadura.


Nuestras ideas, transformadas 
en buenas acciones, la fotosíntesis del alma 
ha de trasmutar en algo positivo, lo que la tierra,
en la que habitamos, nos brinda.


Árboles somos, no maleza invasora.
A todos, la misma tierra nos nutre y nos
acoge.
Entre el tupido ramaje de nuestros prejuicios,
debemos encontrar la claridad del valle,
donde el sol extienda sus brazos a todos 
por igual.


A todos, la misma tierra. La que nos vio nacer 
y nos acogerá en su seno, para dormir 
durante siglos, a la espera de un nuevo despertar, más diáfano y despejado 
de todas las dudas que ensombrezcan
nuestros destinos.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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