miércoles, 21 de mayo de 2025

Días grises de cruel evanescencia.

Se ha perdido el tono grácil del deseo,
los colores que llenaron la alegría.
Los momentos disfrutados día a día…
no los siento igual que antes, no los veo.


Hay un gris que, va invadiendo la ternura 
y ese brillo acharolado en la sonrisa,
hoy se vive sin saber, con mucha prisa,
ignorando el valor de la hermosura.


Ese tiempo que se intuye y se predica 
como meta, alcanzando en la verdad,
otro aspecto dentro de una realidad,
que perdimos y eso sí nos perjudica.


Hoy se vive y no se pone sentimiento 
en hallar en nuestra vida, ese sentido,
que conduce a disfrutar cada latido,
en el pulso de un instante, en su momento.


Hoy se mata y parece que no importa,
conocer todo el motivo, en la imprudencia,
de llevar nuestra atención hacia la ciencia,
porque nada nos preocupa, nada exhorta.


Todo cae hacia un destino que, obligado,
nos conduce hacia un abismo, ciegamente,
hoy se vive descuidado e imprudente,
ese tiempo que sentimos desgastado.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







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