domingo, 4 de mayo de 2025

El tiempo es juez y testigo.

El tiempo es un reloj desvencijado,
no es fiel, ni da jamás la misma hora,
a veces se adelanta o se demora,
sucede cuando no lo has esperado.


El tiempo nos limita y nos resume,
termina la ilusión y desvanece 
un instante, pues no nos pertenece 
y es algo que en la vida se consume.


El tiempo es nuestro juez y nos sentencia,
nos marca un nuevo ritmo en el latido,
pues somos ese instante que, perdido,
da forma a nuestra huella en la experiencia.


El tiempo nos escoge y nos domina,
si crees, que ya lo tienes atrapado,
escapa porque ya te ha sentenciado,
tu vida va apagando y se termina.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz“.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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