Un padre y un hijo,
beben del mismo botijo.
Una madre y su hija,
beben de la misma vasija.
Cuando aflora la simiente,
es una verdad, no miente.
La belleza es contemplar
la calma del ancho mar.
El cielo se ve lejano,
si no lo alcanza tu mano.
No existe mayor virtud,
que vivir en plenitud.
La belleza, tras su velo
mostrará el azul del cielo.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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