y la calma que transmite en su verdad,
esa pausa que me da serenidad
y acompasas con los más bellos sonidos.
La cadencia de tu voz, es milagrosa
y reduce la tensión en mis latidos,
esos ecos siempre son reconocidos,
manifiestan tu sonrisa generosa.
Por tu voz se encuentra paz en el sosiego,
que recojo de entre los atardeceres,
como muestra de tu amor, en tus enseres
y que pido de tu gracia con mi ruego.
Necesito de tu voz y su cadencia,
esa calma que, tal vez haya perdido,
en su tono está el perfil más colorido
y retorno hacia la luz de tu existencia.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario