martes, 6 de mayo de 2025

Vivir para disfrutar.

La huella de un vacío está en mi cama,
profunda huella, acaso de oquedades,
que dejan un sabor de soledades,
cuando mi voz marchita, te reclama.


Ausencia y pesadez en el letargo,
la espera se hace siempre interminable,
hiriéndome las carnes con su sable 
de sangre y soledad, en trago amargo.


Vacío sin llenar, triste vacío,
que no ha de completar mi vida entera 
y pesa sobre mi, la larga espera,
con lágrimas perladas de rocío.


La huella del vacío es dolorosa
y hay que llenar la vida de alegría,
contemplo que ha nacido un nuevo día 
y tengo que pensar en otra cosa.


El mundo es ermitaño y vagabundo 
y sigue hacia adelante, siempre gira,
lo que ha quedado atrás, nunca lo mira,
todo puede cambiar en un segundo.



Mirando hacia adelante, hay un futuro,
no demos más poder a esa tristeza,
que puede malograr en tu cabeza,
el día más feliz, te lo aseguro.


De nada sirve el llanto y el penar,
si crees que en este mundo es pasajero,
tanto el amor, el tiempo, o el dinero, 
se trata de vivir y disfrutar.

Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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