besar ese instante de gozo impreciso,
quise amarte tanto que, en mi compromiso,
buscaba en tu amor, mi fe y mi sustento.
Quise ser de ti, tu fiel mensajero
del amor que brota de forma precaria,
en la frase firme y tan necesaria,
que pueda decirte mil veces: Te quiero.
Me acercaba a ti, amante furtivo,
robando la fruta del jardín prohibido
y ahora me resigno, triste y dolorido,
pues si fue pecado, no encuentro el motivo.
Si al amar pequé, voy a condenarme,
y con tu desprecio, caigo en el olvido,
mas, no me arrepiento, porque te he querido,
aunque no me dejes siquiera acercarme.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario