pues no corre, sino vuela,
su rastro, deja una estela
de luz, a quien la consigue.
La suerte es reconocer,
que cada día que vives,
es el camino que sigues,
tras un nuevo amanecer.
Es vivir la realidad,
creando desde tus sueños,
los más sólidos empeños,
que conformen tu verdad.
Es el saber que, el que ayuna,
tendrá la necesidad,
de hallar estabilidad,
con un poco de fortuna.
Pero la suerte es muy vana,
caprichosa, a tal extremo
que si he de juzgarla, temo
que jamás se halle cercana.
La suerte más grande, viene
del esfuerzo cotidiano,
siempre la tendrás a mano,
si tu labor no entretiene
su curso, y así prospera
tu fama y tu buen hacer.
Todo puede florecer,
la suerte pasa y…no espera.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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