lo más profundo de tu alma.
En el abismo impronunciable, donde moran
todos los deseos, encontré un vacío,
teñido de una inquietud que se desbordaba,
anegándolo todo.
Como una víscera abierta ante la curiosidad
de unos ojos sorprendidos, se mostraron
todas las incertidumbres y dudas.
El techo era bajo y apenas se podía respirar
la libertad que, huidiza, buscaba un nuevo
asentamiento donde permanecer,
con la seguridad de ser comprendida
y llevada hasta la última consecuencia
sobre una razón intacta.
Lejos de la contaminación de los bulos
y las malas interpretaciones, cayó el velo
del secretismo y observé, exhausto
y maravillado, el nacimiento de una verdad,
en la piel de una metáfora.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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