el corazón lamenta mi añoranza,
pues he perdido toda la esperanza,
mi boca en el silencio, ni te nombra.
Se ha ido desmontando, pieza a pieza,
todo el amor que he puesto entre tus labios,
mis besos no supieron ser muy sabios
y amargo es el sabor de mi tristeza.
Quisiera ser el viento que circula
alrededor del cuerpo que he adorado,
un viento sobre un cielo despejado,
que por ser tibio, agrada y estimula.
Vagando voy por sendas de la vida,
siguiendo un sueño que es inalcanzable,
la sábana en mi lecho es ajustable,
no toda mi esperanza está perdida.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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