y tras él, vendrá la noche
como colofón o broche,
dejando un cielo estrellado.
No sé si lo habrás notado,
como lluvia de aguacero,
siempre brillará un lucero,
si el cielo está despejado.
Ya no habrá noche más bella,
en su máxima expresión,
que aquella que, en la emoción,
presta su brillo de estrella.
Besa la noche tardía,
los sueños que rescatamos
del olvido, y esperamos
ver nacer un nuevo día.
El rocío es transparente
sobre campos esmeraldas,
con el sol en las espaldas
buscamos un referente
de la luz, en nuestras vidas,
puesto que nada termina
y hay un brote que ilumina
las almas que están perdidas.
Luz de noche, luz de día,
entre mágicos empeños,
logramos que nuestros sueños,
conformen nuestra alegría.
Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario