sábado, 10 de mayo de 2025

Un segundo, antes de un sincero abrazo.

Sobre la quietud del agua, reflejos de espejos 
brillantes y una mineral constancia, detienen
las horas en los vértices de la memoria.


La brisa susurra en el oído, requiebros
 de amores, que dejaron su impronta 
sobre la levedad de un aire, perfumado 
de flores y besos.


Sobre las páginas de un libro, los poemas 
bailan entre recuerdos, y las caricias emiten 
con su muda voz, esa ternura tantas veces 
añorada.


Sobre la quietud del agua, las emociones 
afloran, antes sumergidas ante el temor 
de la inerte roca, que llega a herir el presente 
con sus aristas, al recordar tiempos pasados,
que retornan desde las profundidades 
de nuestra alma.


Nos cuesta admitir que, somos lágrimas
que perpetúan cada instante vivido,
en la emoción de los encuentros,
para dejarnos llevar y afianzar los suspiros 
que brotan desde nuestro pecho, un segundo 
antes de fundirnos en el crisol de un sincero 
abrazo.


Escrito en Mayo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






No hay comentarios:

Publicar un comentario